Autor: Fernando Checa García

  • ¿Burbuja 2.0?

    Web 2.0 o Web Social, como le gusta llamarla a Antonio Fumero (acepción con la que estoy cada vez más de acuerdo) y cientos de aplicaciones y de empresas que crean una web con bordes redondeados, asombran con nuevas funcionalidades y lo ofrecen todo de forma gratuita. Los resultados llegarán de la mano de la publicidad o de servicios premium, o tal vez de un comprador millonario que esté dispuesto a posicionarse en el nuevo mundo, ese en el que la colaboración, la inteligencia colectiva y la creación compartida derrote a las viejas reglas económicas .

    Como superviviente de la burbuja .com no puedo dejar de recordar aquellos días de vino y rosas. Eran los momentos en los que nos cocíamos en los «First Tuesday» con un Plan de Negocios absurdo debajo del brazo y también eran los momentos en los que el «Ganar.com» nos mostraba mensualmente como la revolución de la Nueva Economía era posible.

    No hay curso en el que no ponga a mis alumnos «Startup.com«, la película que muestra el auge y caída de Govworks.com. La he visto tantas veces que me la sé de memoria. Y cuanto más la veo más temo que podamos asistir a una repetición de aquella situación. Algo ha cambiado, desde luego. Y es que la «nueva» web permite que cualquiera publique, que cualquiera cree, que cualquiera comparta. Y eso es lo grande. Pero ¿y el negocio? Acabo de recibir un montón de trabajos de mis alumnos en los que analizan Facebook frente a Tuenti. Y desde luego sus conclusiones son, cuando menos, desalentadoras. Nada que no nos imaginemos, pero al revisar sus «papers» tengo la misma sensación de aquellos que estaban presentes el día que aquel niño lanzó el grito: «El rey está desnudo».

    Esta web que apenas acaba de comenzar ya tiene tienda. Siempre quise trabajar en una librería y hoy tengo la mía. Realmente la Web 2.0 lo ha hecho posible. No deja de ser un «mashup» en el que mezclo una web de comercio electrónico con mi blog, aprovechándome de la tecnología AJAX, y de los sistemas de recomendación que permiten ajustar y mejorar el proceso de compra. Aunque todo es posible gracias a una empresa Web 1.0, o 2.0, o 3.0, da igual los guarismos que queramos ponerle. En definitiva a una empresa que ha sabido monetizar (palabra horrible, por cierto) desde el primer día sus visitas, la inteligencia colaborativa de sus usuarios, las posibilidades de abrirse a espacios fuera de su entorno-web privado. Resulta curioso que siempre usemos los mismos ejemplos. Pero tal vez es que son esos ejemplos los que mantienen la ilusión, no sólo en hacer las cosas mejor, sino también en ganar dinero con ellas. Y una vez más, Amazon es la culpable.

    ¿Volveremos a tropezar en la misma piedra?

  • Día de Internet

    Hoy es el Día de Internet, una de esas efemérides que uno no sabe muy bien de donde han salido. Supongo que sirve para que los telediarios no abran sus noticias con la última red de pornografía infantil detenida o con los ataques que cada vez más gente sufre de phishing, spam y otras alegrías diarias. En cualquier caso yo he dedicado todo el día a Internet. Como la mayor parte de ellos. Disfrutando un puente y retocando esta página. Y mira tu por donde resulta que ve su estreno el día que la AUI decide honrar a la Sociedad de la Información.

    También hoy es el día en que la web se convierte en la conversación exasperada. El seleccionador nacional de fútbol ha dado su lista definitiva para la Eurocopa 2008 y ha decidido dejar fuera (como se suponía) a Raúl. Ser el tercer goleador de la liga, haberla ganado, dejarse la piel en todos los partidos, contar con una historia y un prestigio con sus compañeros inmenso, no ha servido para que el delantero del Real Madrid pueda acudir a la competición europea. Una vez más se demuestra como el talento y la genialidad están reñidas con la estulticia del jefe. Ese que cuando siente como le enmiendan la plana la única salida es castigar al subordinado. En la empresa, en el fútbol, en la vida misma: «Por suerte o por desgracia yo soy el sleccionador (Jefe)» (sic) Día de discusiones on line entre raulistas y anti-raulistas. Día de estrenos online, como esta misma web. Día de descanso frente a la pantalla y a la tecla…

  • Nueva imagen, nuevos cambios, nueva web

    Después de más de dos años como autor de «Blogocosa» y tras unos días en los que he estado haciendo toda la migración de los posts y los comentarios generados en casi un centenar de entradas, hoy estreno nueva web. He recuperado un dominio que llevaba usando muchos años aunque lo tenía infrautilizado, INFOCONOCIMIENTO. En su día decidí comprarlo ya que me parecía una buena idea, dados mis estudios de doctorado en el Programa de la Sociedad de la Información y el Conocimiento de la UPSAM. Tras enfocarme en Blogocosa y en Blogger, creo que este es buen momento para volver a iniciar un proyecto más ambicioso.

    No he terminado la Tesis Doctoral todavía, aunque creo que es cuestión de poco tiempo. Pero desde ya INFOCONOCIMIENTO se abre a otros aspectos y temas que me resultan apasionantes. Por un lado, cada vez trabajo más en el entorno de la Web 2.0, no sólo en el ámbito de la blogosfera. Al mismo tiempo, creo que es momento de usar este espacio web como una proyección de mí mismo, más allá de los aspectos del día a día que me apetece comentar o discutir. Así, en INFOCONOCIMIENTO irán apareciendo secciones que tendrán que ver no sólo con el desarrollo de mi Tesis, sino también con mi propio desarrollo profesional. En definitiva, esta es mi web, personal y profesional (escribiré un post sobre ello y sobre uno de los artículos que más me han impresionado en los últimos tiempos).

    Gracias a todos los que habéis seguido mi andadura en Blogocosa. A partir de ahora os espero aquí y os pido algo de paciencia si en los primeros días hay fallos (la beta perpetua…) Lo que sí os puedo asegurar es que INFOCONOCIMIENTO será más grande, más actualizado, más abierto a otros temas y espero que más útil, al menos para mí.

    Esto no es, estrictamente, un nuevo blog, pero para el que suscribe casi es un estreno. De forma que si llegas a estas páginas por primera vez, sé bienvenido. Estás en tu casa.

  • El tiempo da la razón

    Hace 10 años comencé con mi primer proyecto de Internet. Con la ilusión de aquel «fenómeno» que comenzaba a arrancar, nos decidimos por crear un Portal de Marketing en Internet, que posteriormente se convertiría en una consultora, con la que, por desgracia, no tuvimos mucho éxito en los primeros tiempos y tuve que abandonar para continuar en terrenos de mayor tangilibilidad. Afortunadamente hoy mis amigos siguen con ella y me demuestran día a día que la senda que comenzamos hace una década era la correcta.

    En aquellos primeros días, se me ocurrió plantear a mis compañeros el montar una radio on line. Llevaba muchos años frente a un micro y soñaba con tener mi propia emisora, que lanzara la música que quisiera, cuando quisiera. Tuve que olvidarlo, ya que todo el mundo me decía lo mismo, «no es negocio» y lo que es peor, «nadie va a escuchar la radio por Internet pudiendo hacerlo con un transistor».

    Hoy esos argumentos han sido superados, como es evidente. Pero cuando esta mañana he analizado el fantástico enlace que, como siempre nos suministra Juan Diego Polo (¿he dicho ya que soy adicto a su blog?), he sido más feliz. Aquella idea descabellada es absolutamente real. Tangible y, no sé si con negocio detrás o con poco futuro, real.

    Sigo con mi programa en la Radio, pero tras encontrar este enlace, mucho me temo que mi gigantesco portafolios de proyectos abiertos va a crecer… en uno más 😀

  • Un blog maravilloso

    Llevo enganchado semanas a Wwwhat´s New, el mejor blog para saber qué es lo que hay nuevo en la Web 2.0 y lo cierto es que cada día me sorprende con varias aplicaciones nuevas. Desde luego encontrar esta llamada YUDU, que convierte cualquier PDF en Flash me ha parecido absolutamente genial.

    Desde luego, la web 2.0 se mueve… ¡y como! Y da fusto saber que hay blogs que son capaces de hacer una vigilancia completa de lo que pasa por ella…

  • WordPress, un redescubrimiento…

    Usé WordPress hace un par de años. Y no le acabé de coger el gusto, las cosas como son. Lo abandoné y me pasé a Blogger, que hasta ahora me ha servido para decenas de proyectos relacionados con la blogosfera. Por supuesto que he «cacharreado» con Bitácoras.com, La Coctelera, Ya.com, Livejournal y no se cuantos más. Debe haber cadáveres blogosféricos míos a decenas en el éter de la web. Pero no he quitado nunca el ojo a WordPress, viendo como cada vez más y más blogueros optaban por ese CMS.

    Esta mañana me apetecía hacer un ejercicio con él, de forma que, cronometrando, he hecho una instalación de WP. Desde el momento de la descarga hasta su configuración base en mi servidor, 40 minutos. No está nada mal, pensando que, como muñón informático, habitualmente me acabo pegando con el dichoso config.php, los permisos de las carpetas y los errores tipo «pantalla azul de la muerte» aplicados al MySQL que me suelen dar los CMS «avanzados» tipo Joomla, Drupal o Elgg.

    Tutoriales en la web hay decenas, así que no voy a repetir lo que está bien escrito y explicado. He usado el estupendo de Ayudawordpress. Más simple imposible. De forma que en pocos minutos ya tenía la instalación funcionando. En menos de lo que canta un gallo he cambiado la plantilla eligiendo un Theme de los miles que también se comparten por Internet, así que antes incluso de irme a clase ya tenía de nuevo un WordPress funcionando.


    Eso sí, mi preocupación durante la tarde iba por otro lado. Arrancar de cero es muy fácil, y no sorprenderá a ninguna persona que lleve tiempo trabajando en la blogosfera. Lo que me asustaba era la migración desde blogger. Había leído varias veces el ya clásico post de Blogstudio sobre la migración del de Luis Rull, y lo único que puedo decir es que me inspiraba muchísima pereza. E incluso había probado hacer una migración yo mismo con una instalación anterior y me había sido imposible. De forma que estaba en el mismo punto de partida: tengo un wordpress instalado pero me queda todo por hacer… Hasta que se me ha ocurrido probar el botoncito de importar y… !Voila! en menos de un minuto más de 300 posts con sus correspondientes comentarios importados y ordenaditos en la base de datos sin ningún problema.


    En fin, que hay que quitarse el sombrero ante WordPress y que yo también debía aportar aquí mi granito de arena dando jabón a una aplicación que comprendo que se haya convertido en la de mayor crecimiento entre los blogueros del mundo entero.

  • ¿Mirar la tele?

    Paso muchas horas leyendo blogs. Y muchas más navegando en Internet. La Tele se ha convertido para mí en un cacharro que sirve para proyectar DVD´s de vez en cuando, acompañar durante alguna comida y decorar monstruosamente el salón.

    Pero de vez en cuando la miro. Más bien me trago algún programa de los que los que salpican una programación insulsa y absurda. Supongo que todos lo hacemos. Incluso me flagelo tragándome contenidos sonrojantes, de esos tan lamentables que hacen enrojecer simplemente con la mera mención a su visionado. Después de hacerlo suelo olvidarlos rápidamente, en mayor o menor medida. Lo normal es que le dedique el tiempo de atención que le dedico a los anuncios (salvo cuando los visiono trabajando), es decir, el de la memoria de un pez.

    Pero también, a veces, me cabreo. Me mosqueo hasta la saciedad con algo que es tan sencillo evitar como mover el dedo en el mando a distancia. Con la serie de TVE, Fago, me ha pasado eso. Me he tragado dos capítulos y medio. El primero y el último completos. Creo que porque al no sentir la llamada de la penitencia semanasantil necesitaba hacer mi vía «crucis particular». Si no, no tendría otro sentido.

    TVE consigue sorprender con sus trabajos. Siempre se recuerdan series memorables, no sólo las de hace décadas, añejas ya en el recuerdo, sino incluso en estos tiempos de tricornios televisivos, esa Desaparecida e incluso su spin off UCO, sorprendentes trabajos que convertían a la Benemérita en un cuerpo televisivo interesante a la par que novedoso.

    Y he aquí que de pronto nos encontramos con Fago, la recreación de un crimen en proceso de investigación, a pocas meses del inicio del juicio. Una serie que tan sólo por la polémica de su «casi secuestro» prometía y que se ha convertido en algo tan absolutamente bochornoso que hoy entiendo mucho mejor qué es lo que tiene Internet, que lleva a hacernos olvidar las 625 líneas (todavía las tengo, si)


    Una especie de sargento Arensivia risible, un teniente que resulta que es gay y está traumatizado por el asesinato de su «amigo especial», un alcalde que, según el «guión», se merece el destierro… Eso si nos fijamos en los «actores». Porque la dirección de los mismos, sus «líneas de diálogo», la fotografía, la música… Leche, hasta los anuncios en formato «2 bloques x 1», cortesía del ente público se hacen más entretenidos.

    Estupefacto y aterrorizado por tamaña estulticia acudo a la blogosfera preguntándome si soy un bicho raro y me doy cuenta de que no, que muchos de los que huimos de la trasnochada «cajita de chorradas» pensamos lo mismo. Eso sí, 4 millones de espectadores me llevan la contraria. Es decir, todavía, pertenecemos a la minoría ¿Seremos demasiado exigentes o tal vez Internet nos nubla el sentido…?

  • Soy un oráculo

    Un gran visionario. Cada día estoy más seguro de ello. Lástima que nadie se de cuenta. Resulta que chafardeando por la web llego al blog de Eduardo Collado (qué envidia de plantilla, leche, ¡es preciosa!) y a su vez referencia al de Carlos Terceiro. Ambos se hacen eco de una información publicada por Invertia, que a su vez cita a un estudio de Adesis, en la que se analiza la blogosfera corporativa, y en concreto la presencia de las empresas del Ibex 35 y sus blogs. Y da gusto ver como coinciden sus datos con los que yo publicaba en el mes de noviembre (leche, se me fue el de Abengoa). Lo dicho, soy un guru

    … cuando analizo las empresas de nuestro IBEX 35, es decir, las 35 empresas españolas de mayor capitalización bursátil, ergo, las supuestamente más importantes, me encuentro estos datos:

    1. Abertis. Ningún blog. Un webcast en el que el Consejero Delegado presenta la compañía a los accionistas. Sí posee un canal RSS: http://www.abertis.com/es/rss.php
    2. Acciona. Ningún Blog ni canal RSS
    3. Acerinox. Ningún blog ni canal RSS
    4. ACS. Ningún blog ni canal RSS
    5. Aguas de Barcelona. Ningún blog ni canal RSS. Tampoco gran actualización de noticias
    6. Altadis. Ningún blog ni canal RSS. Un webcast con los resultados del primer semestre
    7. Antena 3. Ningún blog. Sí posee canal RSS: http://www.antena3.com/rss/web/html/rss/index.htm
    8. Banco Popular. Ningún blog ni canal RSS
    9. Banco Sabadell. Ningún blog. Ofrece canal RSS y la posibilidad de incluirlo directamente en un lector de Feeds mostrando los más importantes
    10. Banco Santander. Ningún blog ni canal RSS
    11. Banesto. Ningún blog ni canal RSS
    12. Bankinter. Ningún blog ni canal RSS
    13. BBVA. No blogs ni RSS en la web corporativa. Algún webcast aunque muy escondido. Sí algunos blogs en BlueBBVA, el producto creado para los usuarios más jóvenes: 4 blogs sin relación con el negocio: OT, música, viajes y Cine y TV
    14. Bolsas y Mercados Españoles. Ningún blog ni RSS
    15. CINTRA. Ningún blog ni RSS
    16. Enagas. Ningún blog ni RSS
    17. Endesa. Ningún blog ni RSS
    18. FCC. Ningún blog. Si posee canal RSS http://www.fcc.es/fcc/corp/esp/o_sdc_rss.xml
    19. Ferrovial. Ningún blog. Si posee canal RSS: http://www.ferrovial.es/rss.asp
    20. Gamesa. Ningún blog ni canal RSS
    21. Gas natural. Ningún blog ni canal RSS
    22. Iberdrola. Ningún blog ni canal RSS. Sí acceso a un webcast
    23. Iberia. Ningún blog. Sí canales RSS tanto en la web comercial como en la corporativa: http://grupo.iberia.es/grupoiberiaApp/RssXmlCorporativa?idioma=es_ES
    24. Inditex. Blog en Pull & Bear aunque poco actualizado. Presencia de Bershka en SecondLife. Massimo Dutti anuncian blog pronto. Ofrecen canal RSS en el web corporativo: http://www.inditex.com/es/feed
    25. Indra. Ningún blog ni canal RSS
    26. Inmobiliaria Colonial. Ningún blog ni canal RSS
    27. Mapfre. Ningún blog ni canal RSS
    28. NH Hoteles. Ningún blog ni canal RSS. No obstante sí han trabajado por fuera de su web corporativa en el blog Historias en Hoteles recientemente lanzado por Weblogs S.L y en sus Vive la Ciudad, que ya incorporan 5 ciudades españolas
    29. REE (Red Eléctrica Española). Ningún blog. Si ofrece canal RSS: http://www.ree.es/index_rss.html
    30. Repsol YPF. Blog de los mecánicos del Repsol Team.
    31. Sacyr Vallehermoso. Ningún blog ni canal RSS
    32. Sogecable. Blogs en Cuatro, Plus, CNN, Viajar, EP3…
    33. Telecinco. Ofrece diferentes blogs, unidos especialmente a Informativos Telecinco
    34. Telefónica. Ningún blog ni canal RSS.
    35. Unión Fenosa. Ningún blog ni canal RSS

    En fin, resumiendo: salvo Repsol, NH Hoteles, mínimamente BBVA, Inditex y Telecinco, así como las empresas de Sogecable (Medios de comunicación estos últimos, a los que se les suponía… al menos), al resto de nuestras grandes compañías la blogosfera les importa un higo. No es que me sorprenda, puesto que la mayoría de sus webs no ofrecen interés ni para sus accionistas, pero no deja de entristecerme.

    Sin duda, cuando en un comentario anterior se planteaba el miedo al blogging por parte de las organizaciones, éste se quedaba corto. Miedo no. TERROR con mayúsculas…

    Da gusto ver un trabajo de investigación bien hecho y mejor referenciado, !Sí señor!…

  • Libertad, expresión y educación

    Estoy orgulloso de mis padres. Desde muy pequeño se obsesionaron por conseguir que sus cuatro hijos tuvieran la mejor educación posible. Eso significaba pelearse con nosotros para que estudiáramos, para que leyéramos, para que tuviéramos conciencia crítica. Mi propio padre se negó durante mucho tiempo a que entrara un vídeo en casa ya que consideraba que eso significaría terminar con las largas conversaciones sobre cualquier cosa y a cualquier hora. Nunca hubo en mi casa un sólo tema prohibido o tabú. Y la máxima con la que siempre me crié es la de disfrutar con la discusión, defender mis ideas y respetar las ideas contrarias, aunque no las compartiera.

    Tuve la suerte de descubrir y comenzar a usar Internet en épocas muy tempranas. Aquella mágica ventana que se abrió para mí en el 95´me permitía multiplicar mis anhelos de comunicación. Podía discutir de forma bizantina con decenas de personas de todo el mundo y mi adicción a Grupos de News, Listas de Correos y Foros creció hasta el punto de que el día que la web avanzó hacia una nueva versión, incluso sin ser conscientes de ello, con la aparición de los blogs y otras formas de participación, fui feliz.

    Volví a la Universidad después de unos años fuera de ella. Después de dedicarme a la consultoría me di cuenta de que lo único que me hace sentir bien es la conversación permanente, el placer de compartir pareceres, de discutir. La Universidad siempre ha sido para mí eso. E incorporé Internet a mi discurso off line, no podía ser de otra manera. Empujando, animando, pidiendo a mis alumnos que no pararan de indagar y participar en cualquier debate on line que vieran de interés. Con vehemencia, con pasión.

    Y hoy, en medio de una Tesis Doctoral que aboga por la conversación empresarial con los clientes y el entorno, empiezo a sentir la cara negativa de la moneda digital. No en el caso de las corporaciones, no todavía, al menos. Sino en esos foros, espacios de discusión y blogs que cada vez más rapidamente se llenan de insultos, de gritos, de amenazas, de faltas de respeto ante los que piensan de forma diferente.

    Por supuesto el aumento del número de usuarios de Internet tiene mucho que ver con ello. La Netiquette, aquel concepto tan caduco como la cantinela de «eso es una falta de educación», tantas veces oído, parece haber desaparecido, sustituido por el «soy libre de decir lo que quiero y como quiero, y tú, fascista, no eres quién para decirme lo contrario».

    Fascista. Palabra que aterra simplemente con oírla. Usada simplemente para callar al contrario, como un puñetazo virtual o dialéctico, como un mantra legitimador. E insultos. Rojos, Fascistas, mezclados en un debate absurdo, sin respeto y sin otro fundamento que mostrar el «soy libre y digo lo que me da la gana».

    En la Universidad se acalla a los políticos. Los políticos, a su vez, acallan a los periodistas lanzando su mensaje y sin aceptar críticas. En la calle la dicotomía entre unos y otros se dirime con insultos tendentes al mamporrerismo más atroz. Y en los foros y los blogs… los que pensamos en la belleza de la palabra, enrojecemos ante la vulgaridad del discurso.

    Da igual que se trate de una discusión sobre si algunos los moteros no se comportan bien sobre el asfalto o sobre los descerebrados que deciden tomar las calles para denigrar al contrario. Es lo de menos si la discusión se produce en Meneame o en un foro de una cadena de televisión. El objetivo es gritar, vejar, ser el chulo, el matón de la clase, hoy virtualizada pero no por ello menos real.

    Hemos conseguido que buena parte de nuestra sociedad use Internet para comunicarse. Y hemos logrado que se abran nuevas formas de intercambiar opiniones, de forma rápida y ubicua, aunque yo no dejo de pensar que nos ha faltado algo. La formación para evitar que un nuevo tipo de macarra tabernero se adueñe del discurso, pegue patadas en la boca ajena y se convierta en el estereotipo a seguir.

  • Curso sobre la Web Social

    La semana que viene se llevará a cabo en Madrid un curso que creo que puede ser muy interesante y por el que me gustaría pasar. Tendrá que ser por la tarde, ya que la mañana la tengo ocupada con clases, pero a partir de las 15:30 será interesante ir a ver a Enrique Dans, Tíscar Lara y Antonio Fumero, entre otros.

    Me da rabia perderme la sesión de Empresa 2.0 pero le lloraré a los organizadores para ver si consigo al menos las presentaciones. Da gusto que la Universidad apoye estas acciones. Desde Blogocosa no podemos ser menos… ¡a completar el auditorio!