Año: 2009

  • Me la han pegado

    Uno suele leer noticias sobre timos y siempre piensa que no le va a pasar a él. Pero no es así, en el momento más inesperado ocurre y lo único que puedes hacer es quedarte con cara de tonto, denunciar o, tomarte la justicia por tu cuenta.

    Esta mañana estaba enfrascado con uno de los Capítulos de la Tesis que más guerra me está dando: El «Estado del Arte» de la Web 2.0. Tanto que cuando han llamado a la puerta y un operario de la empresa «Gas Servicios» se ha presentado, diciéndome que venía a hacer la revisión de la caldera, simplemente he picado como un incauto. Hace varios días pusieron un cartel en el portal avisando de su próxima visita, muy serio y profesional, y he pensado que era lo normal, alguien de Gas Natural.

    El operario en cuestión, muy amable, me ha hecho una rápida revisión de la caldera y con un tontómetro ha medido la concentración de imbecilidad raudo y veloz. «Son 48,44 €». «ooops, ¿te tengo que pagar en efectivo?». «Sí, no tengo la máquina para la tarjeta». Y ni corto ni perezoso 50 euros han cambiado de manos. Me ha parecido lamentable tener que pagar por una revisión que no había pedido, pero claro, «no hacerla es peligroso además que ilegal».

    No habían pasado 10 minutos cuando una vecina llamaba al timbre para avisarme de que todo había sido una estafa. A partir de ahí, la frustración. Una rápida búsqueda en Internet me mostraba la cruda realidad, pasaba a engrosar la lista de canelos engañados por unos ladrones impunes.

    Uno que es un macarra en su fuero interno, ha decidido buscar al operario por el barrio, dispuesto a recuperar el dinero por la fuerza de obviar la palabra. Y no he tardado más de un cuarto de hora en encontrar al sinvergüenza en cuestión. Momento más que tenso. En el que afortunadamente la violencia no ha sido superada por la cordura a la que nos lleva el poco poso de civilización que nos queda. Policía Municipal, identificación de los hechos, atestado y vaya Usted mañana a denunciar a estos señores a Comisaría. En definitiva, un papel, cincuenta euros menos y con un cabreo tan gigantesco que me ha llevado a retorcerme de dolor (físico y real) durante un buen rato.

    Asesores Energéticos. Feresco Gas Servicios, S.L. con razón social en la C/ Manuela Malasaña, 24, Area 1, 28004 de Madrid y CIF B84876564 son los ladrones que me han estafado y seguro que no soy el único en esta mañana de mayo. Tienen incluso un correo electrónico, serviciosauxgas@gmail.com

    La empresa no tiene licencia de la Comunidad de Madrid para operar ni tan siquiera como instaladores. Acumularon el año pasado más de 300 denuncias y finalmente fueron multados con 130.000 euros, que habrán pagado de las estafas que continúan haciendo.

    Ladrones, chorizos, hampones repugnantes, han existido siempre. Pero la pregunta que ahora me hago es cómo, tras tantas denuncias, tras mostrar a las claras la cara y nombre de estos delincuentes, siguen campando a sus anchas. No sólo en Madrid, ya que este timo no es nuevo ni exclusivo de nuestra ciudad.

    Denuncia y encabronamiento. Alegría por haber podido controlar mis impulsos más irracionales que me llevaban a la comisaría, pero como acusado de lesiones. Y el consejo de siempre: mucho ojo con los estafadores del gas. No sólo las incautas ancianitas son sus presas. Tu puedes ser el siguiente.

  • Los blogs aburren

    Esta terrible aseveración parece desprenderse de los resultados del último Informe sobre la Blogosfera Hispana presentado por Bitácoras la pasada semana. Al menos no resultan tan atractivos como lo eran hace unos años.

    No cabe duda de que publicar un blog sigue estando al alcance de cualquiera, creándolo en muy pocos minutos y hospedándolo de forma gratuita en cualquiera de las plataformas existentes. Pero con datos como los que se muestran en este informe hay que deducir que la cacareada muerte de los blogs, sino se produce, al menos si tiene su traducción en una demografía poco representativa del usuario de Internet español (el estudio analiza también los países Latinoamericanos). Demoledor es el dato de que más de un 80 % de los editores de un blog son hombres, frente a un 18,82 % de mujeres. O que tan sólo un 6,98 % de los blogs hispanos se actualizan con frecuencia, pudiéndose considerar realmente activos tan sólo un 3, 91 % del total.

    Estos datos, que comparados con los datos globales de Technorati, pueden parecer optimistas, no dejan de ser nuevamente una llamada a la realidad. Los blogs se han convertido en una herramienta que está siendo abandonada por otras, más excitantes, divertidas o gratificantes que el hecho de escribir con frecuencia en una bitácora.

    Con temáticas mayoritariamente personales, los blogs están lejos de la supuesta revolución en la conversación que se auguraba hace algunos años. Y ciertamente no es extraño comprenderlo.

    Analizando los dos blogs en los que más escribo, este mismo, on line desde marzo de 2006, con una frecuencia de actualización muy irregular y demasiado enfocado en la blogosfera y la Web 2.0 tiene una media de visitas diarias que no supera los 12-15 visitantes, por no hablar del volumen de comentarios, mínimo y en general escritos por los usuarios más fieles.

    Respecto mi otro blog, el del programa de radio, on line desde noviembre de 2006 y con una altísima frecuencia de actualizaciones, la media de las visitas aumenta a las 50 diarias, pero los casi 700 posts no acumulan más de media docena de comentarios en total (la mayoría por una crítica molesta a un grupo determinado).

    Poca conversación y pocas visitas. De acuerdo que la obsesión por ello puede acabar matando un blog. Es correcto pensar que uno escribe en un blog para sí mismo (o al menos así era en su inicio). Pero las posibilidades que tienen los blogs para la creación de comunidad se muestra como una falacia perfectamente comprobable en cualquier blog no perteneciente a las tan cacareadas A-List.

    Hoy son Twitter, que requiere menos esfuerzo para mantener conversaciones, o las Redes Sociales, donde el usuario no se siente completamente sólo, los que parecen poner la puntilla definitiva a las bitácoras como forma de expresión. No creo que éstas acaben desapareciendo. Más bien asistiremos a un aterrizaje abrupto y a una incorporación a la normalidad ya avisada desde hace varios años. Los utilizaremos para proyectos concretos, e incluso a veces lograremos cierta relevancia. Pero sí sería momento de desacralizar los blogs, definitivamente y de una vez por todas y hablar de ellos como lo que cada vez son más, un espacio íntimo de comunicación con uno mismo, con invitados casuales.

  • Escuela 2.0

    Me aterra que el mundo gire en torno al «2». Hasta la política se ha subido al contubernio del doscerismo y hoy, por fin, se ha hecho público el plan Escuela 2.0 del Gobierno, anunciado en el Debate sobre el Estado de la Nación.

    Vaya por delante que creo que hay que hacer un cambio profundo en las estructuras educativas de nuestro país. Si estoy haciendo una Tesis Doctoral en la que analizo la implantación de los blogs en la docencia será por algo. Pero al hilo de la propuesta de entregar a los niños de Quinto de Primaria, a partir de septiembre, un ordenador portátil (y tras haber oído una reflexión anónima en la radio) se me ocurren las siguientes cuestiones:

    1. ¿Quién y cómo va a comprar esos ordenadores? 420.000 máquinas son muchas, como para no tener perfectamente aquilatado y controlado el proceso (y estudiados los riesgos y los costes)

    2. ¿Qué pasa si un niño rompe un ordenador, lo pierde, se lo roban…? ¿Serán sus padres los que corran con los gastos? ¿Lo pagará el Ministerio? ¿Las comunidades autónomas?

    3. ¿Qué software van a incluir los ordenadores? ¿Privativo? ¿Software libre? ¿Se harán nuevamente las editoriales las dueñas de los contenidos? ¿Microsoft comprará voluntades?

    4. ¿Para qué va a servir el ordenador? ¿Cambiarán las programaciones didácticas? ¿Los temarios? ¿Los objetivos de aprendizaje? ¿Las metodologías?

    5. ¿Quién va a formar a los maestros? ¿Cuándo? ¿Cuánto va a costar? ¿Qué se les va a enseñar?

    6. Los colegios que se mantienen en condiciones insufribles, en barracones, sin apenas infraestructuras, ¿sustituirán esas necesidades por un «juguete» para los chavales?

    Podría seguir. Wifi en todas las aulas, pizarras digitales, adaptación al doscerismo cuando empezamos a estar del mismo hasta el gorro. Olvidando que las herramientas no sirven si no hay algo más detrás. La tiza en manos de un gran maestro puede ser mucho más positiva que un ratón usado por un analfabeto digital.

    Muchos interrogantes, demasiados, como para sentirme optimista. La educación necesita adaptarse a un nuevo mundo desde hace años, pero creo que estas medidas no aportan más que un bello titular, un gran montón de humo y un desasosiego inmenso ante lo que nos espera…

    (Edito: creo que este artículo incide de forma más profunda en mis interrogantes)

  • Ramoncín 2.0

    Hago una pausa en la Tesis para analizar los últimos movimientos de José Ramón Julio Martínez Márquez, conocido en la galaxia como Ramoncín, cantaor de coplillas punkis, transmutado a imitador del Boss, presentador de concursos culturales y sabio invitado cual croquetilla farandulera a tertulias y saraos variados.

    A Ramoncín se le ha lapidado por su apoyo a las posturas de la Sociedad vertical en la que participa con los jefes y los proletarios, algo muy revolucionario. Pero no es mi intención hoy hablar de esa entidad anacrónica en el siglo XXI, odiada como la que más y que estaría dispuesta a demandarme si se me ocurriera escribir lo que pienso de ella.

    Hoy escribo sobre Don Ramón por su nueva ocupación como jurado de O.T. el engendro pseudomusical ese con el que somos torturados desde hace años. Don Ramón hace años firmó un manifiesto contra esa sandez, considerada absurda por las personas que tenemos un mínimo sentido del ridículo. Manifiesto que años después circula por la red para demostrar que la adaptación al cambio no tiene límites. Don Ramón participará en Operación Triunfo y la twittesfera/blogosfera se indigna. Y yo no consigo entender por qué.

    Sesgado como estoy, con comprobaciones de lo doscero, observo que Don Ramón no es más que un producto complejo de la Web 2.0, tal como perfectamente enunciaba Tim O´Reilly en su artículo seminal sobre la revolución que se cernía sobre la web (no pretendo en ningún caso argumentar que Don Ramón sea un espermatozoide huidizo de dicho concepto).

    Vayamos con el análisis:

    1. La web Tele como plataforma. Algo que nuestro protagonista conoce muy bien, desde que terminó de orinar a su público y que ha practicado en plataformas de todo tipo.

    2. Inteligencia colectiva. Nunca nadie consiguió aunar tanto desprecio (tal vez la organización en la que él pasaba algún rato)

    3. Gestión de las bases de datos. Don Ramón es un experto. Sabe exactamente los euros que ha dejado de ganar por su éxito «Marica de terciopelo» y a partir de ahí conoce perfectamente como monetizar los mismos

    4. Beta permanente. Ramoncín, Ramón, D. Ramón. Punki, rockero, plasta cantautor, ñoño, presentador, tertuliano, jurado…

    5. Programación ligera y simplicidad. De «Rock and Roll duduá» a « «Me da pena la gente que se agacha en el top manta. Me da pena porque es un problema de cultura. Ahora hay una gente que no sabe quién toca, que lo que quieren es tener 700.000 canciones en el móvil, tener y tener. Si hay alguien que cree que en la pantallita de un móvil se puede ver Spiderman III, esa no es mi cultura» se observa un compendio de adaptaciones al entorno y al medio.

    6. Multiplataforma y multidispositivo. Alguien con más de 200.000 entradas en Google es la perfecta demostración de que es imposible dejar de saber de él.

    7. Rica experiencia de usuario. Cada vez que abre la boca la caga lía. Y miles de Internautas tenemos algo de lo que escribir, aun a costa de quitarnos un rato de nuestras obligaciones.

    Definitivamente, gracias, Ramón, por permitirme una nueva comprobación para mi Tesis Doctoral.

  • 59 días

    Faltan 59 días para la entrega de mi Tesis Doctoral. O al menos el documento previo a las correcciones, que imagino me llevarán buena parte del verano. Son momentos difíciles, ya que es cuando empiezas a darte cuenta de que realmente podías haber hecho mucho más, de que tal vez no hayas encarado el tema como debieras, de que hay tanto por leer todavía. Es el momento en el que la pantalla en blanco, el folio garabateado o tu cabeza no acaban de ponerse de acuerdo ante la inmediatez.

    Por ello he decidido empezar a grabar un podcast cuasi-diario. Lo publicaré prácticamente en bruto. Sin edición de ningún tipo, de forma que os pido indulgencia por el mal sonido, y sin guión, simplemente lo que vaya pasando por mi cabeza. El objetivo no es otro que enfrentarme durante un rato a los fantasmas que parecen querer robarme hasta el último de los momentos.

    Ya queda menos… o queda tanto…

    Este audio histórico utilizaba un reproductor Flash que ya no es compatible con los navegadores actuales.

    Si queréis suscribiros al podcast podéis hacerlo aquí

  • Solidaridad con Marcelino Madrigal

    Cerrar su blog es querer amordazar lo que ocurre, pretender mirar hacia otro lado, cercenar la denuncia, llevarnos a 1984, donde la historia se reescribía una y otra vez para hacer que lo incómodo no existiera.

    No a la pederastia, no a la censura, no a la dictadura de unos pocos pseudoabanderados de «Lo Social» y «El progreso de las Redes» mientras los delicuentes, reconocidos, denunciados, campan a sus anchas.

    Microsoft, devuelve su blog a Marcelino y acaba con los miserables que habitan en tu casa

  • Los músicos e Internet

    Gracias a Carmen Martín Tejeda de Onda Madrid y a Javier Villarubia (un amigo al que espero desvirtualizar pronto, hemos estado en Onda Madrid hablando del uso de Internet por parte de los músicos.

    El audio original de esta intervención en Onda Madrid se reproducía mediante un antiguo reproductor Flash de Podomatic, que ya no es compatible con los navegadores actuales.

    Había muy poco tiempo, pero creo que al menos ha quedado claro que desde la Música hay que observar a Internet como una oportunidad y no como una amenaza.

    Gracias Javi por pasarme el audio!!!

  • ¿Microsoft se alía con los pederastas?

    Ayer publicaba el caso que ha ocurrido con Marcelino Madrigal y su blog a raiz de las denuncias contra Microsoft por los contenidos claramente pederastas que aparecen en su red social. Su lucha parece estar condenada al fracaso ya que, al menos hasta este momento, no ha podido recuperar la cuenta con la que se conecta al servicio.

    Tras hablar con él he decidido darme una vuelta por esos espacios que Marcelino ha criticado con vehemencia. Y lo que he podido observar es tan absolutamente desagradable que parece mentira que esté ahí, al alcance de cualquiera (no me he identificado con una cuenta MSN, simplemente he ido navegando por perfiles, saltando de comentario en comentario).

    Decenas de fotos de niñas, en poses nada infantiles o absolutamente ingenuas, es lo de menos, coronadas por el correspondiente mensaje ofreciendo el correo electrónico, chat, por no hablar de propuestas tan absolutamente explícitas que hacen enrojecer a cualquiera.

    Microsoft castiga a Marcelino con la excusa de haber violado el código de conducta. Un código que conducta que dice, entre otras cosas:

    Usos prohibidos

    No cargará, publicará, transmitirá, transferirá, distribuirá ni facilitará la distribución de ningún contenido (lo que incluye texto, imágenes, sonido, vídeo, datos, información o software) ni usará el servicio de una forma que:

    • muestre desnudez de algún tipo, lo que incluye desnudez humana completa o parcial o desnudez de formas no humanas, como dibujos animados, arte fantástico o manga.
    • promueva, defienda o muestre pornografía, obscenidad, vulgaridad, blasfemia, odio, fanatismo, racismo o violencia gratuita.
    • desvirtúe el origen de cualquier elemento que publique o cargue, lo que incluye la suplantación de otro individuo o entidad.
    • facilite o cree vínculos a sitios externos que infrinjan este Código de conducta.
    • incluya contenido protegido por leyes de propiedad intelectual, derechos de privacidad o publicidad o cualquier otra legislación aplicable, a menos que sea el propietario de esos derechos, los controle o haya recibido el consentimiento necesario.
    • tenga el objetivo de dañar o explotar a menores de alguna forma.
    • esté diseñada para solicitar o recopilar información de identificación personal de un menor (cualquier persona que tenga menos de 18 años), lo que incluye, sin limitarse a, nombre, dirección de correo electrónico, dirección particular, número de teléfono o nombre del colegio.
    • invada la privacidad de cualquier persona al tratar de conseguir, recopilar, almacenar o publicar información privada o de identificación personal, como contraseñas, información de cuentas, números de tarjetas de crédito, direcciones o cualquier otro tipo de información de contacto sin su conocimiento y expreso consentimiento.
    • sea ilegal o infrinja cualquier ley local y nacional; eso incluye, sin limitarse a, pornografía infantil, bestialidad, incesto, drogas ilegales, piratería de software y acoso.
    • amenace, hostigue, difame, estafe, degrade, discrimine, trate injustamente o intimide a una persona o a un grupo de personas por razón alguna, lo que incluye edad, sexo, discapacidad, origen étnico, orientación sexual, raza o religión; ni incite o anime a nadie a hacerlo.

    Pero que permite que cientos de esos comportamientos se lleven adelante. Rápidamente ellos se lavan las manos argumentando que «no pueden controlar el uso y los contenidos que allí se publiquen». Pero ¿acaso no tienen una responsabilidad con los usuarios? No son contenidos ocultos, cualquiera puede acceder con la mayor sencillez del mundo. Si yo lo he hecho, cualquiera puede hacerlo, y desde luego, ellos también.

    La Web Colaborativa, el doscerismo que permite que el usuario cree contenidos y que se comunique ha de ofrecer también seguridad a los usuarios, especialmente velar por los menores y no plegarse al negocio. Y es que Microsoft demuestra una vez más que a ellos eso de la ética es una asignatura que se les olvidó. ¿Qué pensaría de ello el señor Gates, si mañana encontrara una foto de Jennifer Katharine Gates mirándose al espejo y asaltada por decenas de animales dispuestos a lograr como fuera su cuenta de chat para «pasar un rato divertido»?

    (La foto que publico, repugnante, es una captura (de las más suaves) de uno de los miles de perfiles de niñas con comentarios de pederastas consentidos y amparados por los dueños de la Red Social)

  • Realmente ¿Sómos tan sociales?

    No me gustan los Spaces de Microsoft. No participé en la pseudo polémica sobre si la herramienta de Microsoft puede ser considerada o no un blog, ya que lo que si que creo es que es un espacio donde los usuarios pueden incorporar sus contenidos, crear, manifestarse y hacerlo de la forma que ellos consideren necesaria. Al igual que HI5, Tuenti, Orkut o Fotolog, son herramientas que no uso, pero me parece fantástico que haya quien se sienta bien en ellas.

    «Lo Social» es ese batiburrillo de ideas que prometen hacer cambiar la web. El usuario como creador de contenido, la gran red que ofrece la libertad de expresión, de lanzamiento de propuestas y de discusión sobre las mismas sin que «oficialmente» detrás haya una empresa determinada. «Lo Social» frente a «Lo Anti-Social». Esa oscura nube que parece ceñirse sobre los internautas cada vez que se habla de las tres uves dobles. Piratas, timadores, pornógrafos, pederastas… El cáncer que ha mantenido atenazadas las noticias sobre Internet desde mediados de los noventa. Lo de menos es que seamos millones usando la web a diario. Lo importante es que el hombre muerda al perro y es fácil encontrar ese tipo de hombres en Internet. No son lo único. Son minoritarios. Pero existen. Y contra ellos la acción directa, penal y por la vía de la justicia, es la que hemos de reivindicar. Y hoy, en ese nuevo entorno prometido de la web social, todos podemos apoyar, empujar contra «Lo Anti-social», «Lo Oscuro».

    Marcelino Madrigal es el editor de un Space alojado en Microsoft. Y he hablado alguna vez de él aquí. No porque le conozca más allá de cruzar de vez en cuando mensajes en Twitter, sino porque muchas veces estoy de acuerdo con sus planteamientos. Y otras muchas no. En ocasiones es arisco, borde, desesperadamente pesimista. Incluso para algunos podría aparecer como un antihéroe de los Blogueros Top, tan seguido como ellos y, desgraciadamente, tan vilipendiado como aquellos. Es lo de menos para mí. Cuando Twittea algo que no me gusta acepto su opinión aunque no la comparta. Aunque reconozco que su provocación permanente es interesante para mantener la mente ágil en un entorno que lleva a caer en el seguidismo y el clientelismo.

    Marcelino ha tenido varios problemas con los de Redmond, dueños de la plataforma en la que un día decidió empezar a publicar. En su momento le amenazaron con el cierre por sumarse a la campaña contra la anorexia. Absurdas amenazas que afortunadamente no se cumplieron. Pero que al final se han llevado a cabo esta pasada semana a raíz de otra denuncia del escritor sin pelos en la lengua.

    No voy a glosar aquí toda la peripecia del cierre del Space. Creo que es mucho mejor leerlo de primera mano (afortunadamente el blog vuelve a estar abierto). Pero no puedo callar ante el abuso, la falta de escrúpulos, la hipocresía de Microsoft y la absurda amenaza (llevada adelante durante unas horas) y la falta de explicaciones
    de una empresa que ha vuelto a demostrar una vez más su rodillo contra todo aquello que se salga de su sota, caballo y rey.

    La denuncia de los comportamientos encontrados por Marcelino de pederastas, sin camuflaje de ningún tipo, en la Red de Microsoft, no sólo no tendría que haber llevado a la situación disparatada final, sino que debería hacernos reflexionar profundamente a todos. Internet no puede perdonar un sólo comportamiento permisivo con un delito repugnante y execrable. Sin duda son las autoridades las que lo han de perseguir, las que han de poner a esos delincuentes en manos de la justicia pero, ¿si mañana oímos a alguien gritar cuando le están dando una paliza, no lo denunciamos? ¿Esperamos a que las fuerzas de seguridad se den por aludidas?

    Para algunos (muy ruidosos, desgraciadamente), el error de Marcelino fue publicar las fotos que permitían observar la crudeza del caso. Las de uno al azar, puesto que cientos de usuarios «poco mediáticos» se esconden en esta y todas las redes sociales al acecho de su presa. Mostrar la crudeza de lo que allí se exigía. Según los críticos (y también según Microsoft), lo que tenía que haber hecho era avisar a la autoridad (lo hizo) y haber permanecido sentado, expectante. ¿Y? ¿Acaso la imagen no agita nuestras consciencias? Ver la foto (convenientemente distorsionada) de una niña de 8 o 9 años y la de su acosador de 50 nos pone frente al espejo de otra realidad. La que queda oculta entre decenas de artículos sobre la bondad de coleccionar cientos de «amigos» desconocidos. ¿Acaso no defendemos «Lo Social» como un paso más allá (sin romper ni ir contra la ley)? ¿No reivindicamos la ciberacción como un derecho del Siglo XXI?

    «Lo Social» debería unirnos. Debería generar magmas de protestas. Y así parece hacerlo en algunas ocasiones. Pero otras veces, tan importantes, sino mucho más, siguen mostrando el comportamiento egoísta, cínico y huidizo de la «Cosa Social» así como la estulticia y tiranía de las organizaciones que la gobiernan.

    Contra la Pederastia… Ni un paso atrás!

    (Actualización de 23 de abril. Parece ser que Microsoft ha cerrado definitivamente el blog de Marcelino Madrigal, así como toda la cuenta. No obstante podéis leer el relato completo en el enlace que aparece en esta entrada, convenientemente cambiado y apuntando hacia La Comunidad de El País, donde también publica)

  • Carta ciudadana a la Ministra de Cultura

    Por el interés que tiene, en cuanto a las propuestas concretas, así como a las explicaciones claras y perfectamente justificada, he decidido publicar esta carta, publicada originalmente por eXgae. Es un texto muy largo, así como bastante conocido, pero creo que aporta perfectamente líneas de trabajo en el debate sobre Internet.

    CARTA CIUDADANA A LA MINISTRA DE CULTURA, EXCELENTÍSIMA ÁNGELES GONZÁLEZ SINDE

    Herramientas de trabajo para que pueda legislar en defensa de los derechos civiles en el entorno digital, en defensa de un acceso libre y democrático a internet

    La nueva ministra de cultura ha declarado querer “ordenar Internet” y querer escuchar a todas las partes.

    Apreciamos estas declaraciones dialogantes y abiertas, dignas de una persona con un cargo al servicio de los ciudadanos, como es el cargo de Ministra, y no al servicio de una corporación reducida, como es el de presidenta de una academia de cine.

    Aprovechamos tales declaraciones para hacerle llegar la filosofía “operandi” y las propuestas legislativas basadas en discusiones a lo largo y ancho de la Red, y en las necesidades que la gran mayoría de los ciudadanos del Estado Español han expresado en los último año, de manera que pueda llevar a cabo su trabajo lo mejor posible.

    Con esta aportación, queremos facilitarle el trabajo. Se encuentra Ud. en un ámbito nuevo y podría ser mal aconsejada.

    En este documento aportamos la gran cantidad de trabajo realizado en los últimos años por miles de personas de muchos ámbitos dedicadas completamente al estudio y defensa de los derechos en el entorno digital e Internet desde la perspectiva del desarrollo compartido y socialmente beneficioso para todos.
    A continuación encontrará un listado de algunas de las organizaciones ciudadanas especializadas que la pueden asesorar y aconsejar, todas ellas, a diferencia, por ejemplo, de la SGAE, realmente sin ánimo de lucro.

    También encontrará un Decálogo elaborado por cientos de ciudadanos y especialistas sobre la forma justa de reformar la Ley de Propiedad Intelectual.

    En pocas palabras, aquí encontrará todo cuanto necesita para llevar a cabo una política que equilibre los derechos de los autores con los derechos de acceso de la sociedad a la información y a la cultura.
    Esto le debería interesar a Ud. como Ministra, al partido del gobierno -las elecciones europeas están a las puertas y no se ganan electores acusando a toda la población de un país de “piratas”- y nos interesa a nosotros, los ciudadanos. Lo que está en juego para la sociedad no son dividendos económicos ni electores, sino la propia concepción de la cultura y el derecho al acceso a la libertad de expresión e información (que nos ha costado unos cuantos cientos de años conseguir).

    Los que escribimos a continuación somos ama/os de casa, empresaria/os, internautas, abogada/os, jueces, “ilustres” intelectuales, programadores, parada/os, profesionales, científica/os, artistas, artesana/os, trabajadores, abuela/os, adolescentes, ciudadana/os en general, somos unos de los millones de personas que utilizan redes de intercambio de archivos y otras herramientas digitales en el estado español.
    También, a pesar de las manipulaciones del diputado del PP González Pons, mayoritariamente no somos electores del PP.

    Dicho esto, le pedimos que lea con atención cuanto sigue:

    SOBRE CULTURA EN LA ERA DIGITAL

    La palabra “piratería”,se utiliza intencionalmente o no para referirse a todos los que usamos las redes de intercambio de archivos.

    Se trata de proteger los intereses privados de una industria obtusa que se resiste a reconvertirse. Para ello se mezclan, casi siempre a propósito, dos fenómenos y conceptos muy diferentes, el derecho de los autores a recibir una remuneración equitativa por su trabajo y el derecho a la cultura y al acceso a la información que todos tenemos.
    Las redes P2P se basan en la idea de intercambio de información y conocimiento, algo que ya se hacia en el mundo analógico, como prestarse privadamente un libro, una canción, grabarse una película de la tele para verla luego con la familia, etc. etc., (por esto la copia privada es legal, aunque encima pagamos un canon por ella) y nadie discute el legítimo derecho de cada persona de ser pagada por su trabajo.

    Es obvio que todo el mundo debería ser pagado justamente por lo que hace para ganarse el sustento – y no nos referimos en este caso a los salarios de miseria con lo que la industria cultural remunera, por ejemplo, los guionistas de televisión, algo que Sinde sabe sin duda muy bien.

    Un fenómeno social de tal magnitud y envergadura como el intercambio de archivos en la red (13 millones de hogares y 70 % de los internautas, es decir la mayoría absoluta de la población) no puede ser interpretado de una manera tan simplista.
    Es simplista y tendencioso dividir a la población en los que copian y los que compran, cuando todos hacemos ambas cosas a la vez.

    Sería como llamar piratas gastronómicos a los que cocinan sin comprar libros de recetas.

    El hecho de que recopile música o cine por Internet y que esto haga de mi un melómano o un cinéfilo, me provoca mucho más interés para acudir a conciertos o al cine. Sólo en el delirio insaciable de la industria cultural se puede pensar que la gente deba comprar los miles de discos a los que tienes acceso ahora para escoger, cuando decide consumir.

    INTERNET, EUROPA Y LA ELECCION DEL SEÑOR GUADANS COMO COLABORADOR

    Lo llaman “paquete de telecomunicación” (Telecomunication Package) para que los ciudadanos creamos que es algo técnico, difícil y lejano. Es un paquete de medidas que está siendo discutido en el parlamento europeo y que se votará el 5 de mayo de 2009.

    Si pasa a nivel europeo, los criminalizadores del intercambio de archivos para su uso privado verán su camino abierto en cada uno de los países miembros.

    Internet como lo conocemos ahora puede dejar de existir para pasar a ser una especie de canal privado de televisión al estilo de tele5 o antena 3, donde sólo grandes multinacionales pueden ser “vistas” y ofrecer su Web.

    Esto no es ciencia ficción.

    Veamos:

    Bajo las nuevas reglas propuestas, los proveedores de banda ancha tendrán la capacidad legal de limitar el número de páginas Web que puedes ver, y de decirte si se te permite o no usar servicios concretos. Será disfrazado de “nuevas opciones para el consumidor” entre las cuales puede elegir la gente “según sus necesidades”. Se le ofrecerá a la gente paquetes del estilo de los paquetes de TV – con un número limitado de opciones para acceder.

    Los que no tengan su dirección Web en el grupo de “ofertas” de sitios Web ofrecidos por la operadoras no podrán ser encontrados. Así una vez más sólo las grandes multinacionales podrán ofrecer servicios. Como ha pasado con la televisión. Se quedarán fuera motores de búsquedas alternativos, portales de intercambio, la Web de tu tienda etc. etc., todo cuanto no sea elegido por la industria.
    Skype podría ser bloqueado. No es ciencia ficción, en Alemania ya ha sido bloqueado para el iPhone. Los pequeños negocios podrían desaparecer literalmente, especialmente los negocios artesanales, de nicho o especializados.

    La escusa es controlar el flujo de la música, las películas y el contenido del entretenimiento, cosa ya antidemocrática en si, ya que se trata de intercambios sin ánimos de lucro, por pura información y por los que ya pagamos un canon.

    Sin embargo, las víctimas reales de este plan serán todos los usuarios de Internet y el acceso democrático e independiente a la información, la cultura y los bienes.

    Bajo estas normas, el sistema de 3 avisos y de suspensión de suministro de Internet para los usuarios de programas de intercambio de archivos o la criminalización de las Web que ofrecen enlace para el intercambio privado de material audiovisual serán medidas innecesarias. La censura se realizaría antes. De hecho nos dejaran sin opción ninguna ya que no seremos ya nosotros a escoger.

    Las propuestas de la U.E. suponen un riesgo enorme para nuestro futuro. Están a punto de convertirse en Ley –y será virtualmente imposible volver atrás.

    Los ciudadanos se están organizando para responder.

    En este contexto Sinde baraja escoger como asesor Ignasi Guardans, nada más y nada menos que unos que el principal iniciador de este proceso antidemocrático en el parlamento europeo al ser el principal instigador a que se rechazara la enmienda 138, enmienda que obliga a la presencia de un mandato judicial para controlar el acceso a Internet. Ignasi Guardans es de los que abogan por que empresas privadas puedan hurgan en nuestro uso de Internet.

    FUNDADAS SOSPECHAS
    Esto y las últimas declaraciones en la dirección del paquete de telecomunicación de la coalición de los lobbies de la industria cultura que proponen la criminalización de las web que ofrezcan enlaces para el intercambio de copias privadas de archivos, nos hacen sospechar que Sinde pueda ser mal aconsejada y por esto queremos hacerle llegar una lista de algunas de las organizaciones democráticas y especializadas que la puedan asesorar de forma competente y justa para toda la población.

    (Por orden alfabético)

    Juristas especializados:
    DAVID MAEZTU (http://derechoynormas.blogspot.com)
    FUNDACION COPYLEFT (http://fundacioncopyleft.org)

    Asociaciones de usuarios y consumidores:
    ASOCIACIÓN DE INTERNAUTAS (http://www.internautas.org)
    ASOCIACIÓN USUARIOS INTERNET (http://aui.es)
    FACUA (https://www.facua.org)
    HISPALINUX (http://www.hispalinux.es)

    Especialistas (entre otros):
    ALQUA (http://alqua.com)
    BARRAPUNTO (http://barrapunto.com)
    CARLOS CASTRO (http://notasdecarlos.blogspot.com)
    ENRIQUE DANS (http://www.enriquedans.com)
    JUAN FREIRE (http://nomada.blogs.com)
    EXGAE (http://exgae.net)
    JORGE CORTELL (http://www.cortell.net)
    MANUEL M. ALMEIDA (http://mangasverdes.es)
    TERESA MALINA (http://compartiresbueno.net)

    Consultores:
    RICHARD STALLMAN
    (http://es.wikipedia.org/wiki/Richard_Stallman)
    LAWRENCE LESSIG
    (http://es.wikipedia.org/wiki/Lawrence_Lessig)

    ¿CÓMO HABRÁ QUE DECIRLO?
    La red, en contra de lo que se intenta aparentar, está llena de autores. Sólo una parte ínfima de ellos tiene alguna relación con la industria cultural.

    Si se criminalizan las redes de intercambios de archivos (P2P) perdemos todos: perdemos en libertad, perdemos en privacidad.

    Los que pretenden aplicar el modelo Sarkozy que criminaliza compartir archivos en la red (P2P), ni tienen en cuenta a los miles de autores que licencian su obras con licencias libres ni tienen en cuenta la privacidad de todos los usuarios en la red ni los beneficios para la democracia que conlleva la ruptura del control sobre la información.

    Es decir, la mayor herramienta de comunicación que ha creado el ser humano, la biblioteca de Babel siempre soñada, puede pasar a ser la mayor forma de control social nunca creada.

    En el estado español tenemos particular apego a esta libertad ya que gracias a ella hemos podido desenmascarar el golpe de estado mediático de Aznar el 13M 2003. ¿Os lo tenemos que recordar? ¿Tenemos que recordarle a Zapatero que ha llegado al poder gracias a un Internet libre?

    Del mismo modo aprovechamos para recordar a Sinde y Zapatero que el Partido Socialista francés acaba de votar en contra del control de Internet que Sarkozy propone. Artistas e intérpretes como Catherine Deneuve, Victoria Abril o Chiara Mastroianni han publicado un manifiesto colectivo en el que califican esta ley como “demagógica, técnicamente inaplicable, ignorante de los nuevos procesos de descarga y puramente represiva”.

    Al restringir las redes p2p no se está defendiendo a unos pobres autores millonarios y a la desvalida industria del entretenimiento, sino limitando, fragmentando y aduanizando la herramienta que ha cambiado la manera de entender el mundo, la cultura, el progreso, el negocio y el beneficio.

    Es falso decir que compartir nos hará perder el aprecio por los creadores y los originales.
    ¿Acaso se ha dejado de vender el Quijote porque sea de dominio público? ¿A caso se ha dejado de vender porque los padres pueden pasar la copia del Quijote que había sido de los abuelos a sus hijos?

    ¿Acaso se dejará de ir a los estrenos de Almodóvar? ¿Dejará Almodóvar de ser millonario? Seguramente no. ¿Algo menos millonario?¿De veras la población entera tiene que preocuparse por las fluctuaciones en la fortuna de Almodóvar?

    Sin duda la cultura, como ha sido siempre y siempre será, seguirá produciendo comunidad, emociones y riqueza y también inversiones. Seguirá copiándose a sí misma para producir nuevos originales, seguirá convocando a la gente allí donde se manifieste.
    Ahora, en la era digital, seguirá habiendo más y más gente que se dedique a la cultura con lo que aprenda y ve directamente de otros a través de la red.

    No se pierde el aprecio a los creadores, todo lo contrario, son personas más cercanas, son nuestros maestros cotidianos, somos nosotros mismos.

    Lo que sí está pasando es que estamos perdiendo el aprecio a los intermediarios.

    LA AVARICIA ROMPE EL SACO
    La industria cultural hasta hace poco era el principal intermediario entre el artista y su público. Este intermediario ahora es Internet.

    Vivimos el periodo de mayor producción y consumo de medios audiovisuales de la historia.

    En mi bolsillo puedo llevar un reproductor de mp3 con miles de canciones de cualquier lugar recóndito del mundo, puedo llevar miles de película que sino no tendría nunca la ocasión de ver… ¿Quiere esto decir que esté perjudicando la difusión de la cultura?

    Las oportunidades de negocio derivadas del mayor consumo audiovisual de la historia son inmensas, pero las reglas del juego implican un usuario activo que accede directamente a la información prescindiendo del lento y costoso sistema de intermediarios.

    En la era del consumidor-productor, en la que por suerte todo el mundo puede acceder fácilmente a la cultura y a sus medios de transmisión y producción, en la que por suerte todo el mundo puede ser un creador con éxito sin necesidad de ser “descubierto”, la industria cultural necesita a los artistas y ya no al revés. la industria cultural tiene que cambiar de tono y su prepotencia no tiene ya efecto porque Internet es un mercado libre. La industria cultural tal como la conocemos ahora ha llegado a un callejón sin salida y debe reconvertirse.

    La reconversión de esta industria tiene que ser asumida por las mismas empresas de forma – como el mismo nombre indica – emprendedora, invirtiendo en las nuevas posibilidades en lugar de intentar frenar su desarrollo, sin impedir, como está ocurriendo ahora, la competencia leal y la creación de nuevos puestos de trabajo.

    Tampoco la ciudadanía tenemos que costear – y menos en tiempos de crisis – esta reconversión ni en términos económicos, con cánones indiscriminados y de dudosa justificación legal, ni paralizando el desarrollo de las herramientas digitales y de toda la sociedad, destruyendo su ecosistema creativo de circulación de la información de forma directa, en un momento de florecimiento cultural jamás vivido antes de ahora.

    Es absurdo proteger la industria cultural como si Internet y “lo digital” nunca hubiese sido inventados.

    Los tiempos han cambiado, todos los ciudadanos deben poder beneficiarse de todas las ventajas que ofrece la Red de Redes a nivel del intercambio horizontal de información y cultura. Los medios de producción cultural deben adaptarse a esta nueva democracia y no al revés.

    LA CULTURA: IMITACIÓN Y COPIA

    La copia y sus beneficios están en la base de todo esto.

    ¿Por qué demonizan la copia cuando es la materia de la que está hecho el aprendizaje?

    No vivimos aislados, vivimos en red, en continua comunicación; desde que nacemos y somos socializados absorbemos continuamente conocimientos imitando, copiando y sampleando. El conocimiento se da por la imitación y la copia. No hay otra manera de hacerlo.

    Toda creación cultural, toda ampliación del conocimiento se basa en esta tradición recibida, de manera que ninguna creación es completamente original ni sería posible sin la existencia de este patrimonio colectivo.

    En la era digital y de la comunicación, “lo digital” son nuestros recuerdos compartidos. “Lo digital” es la materia de lo que está hecha nuestra memoria contemporánea. Querer lucrarse ávidamente de lo que es nuestra forma natural de aprender – copiar – en el momento de su mayor florecimiento, esto sí es un saqueo.

    Lo digital es la memoria de la época en la que vivimos. Si compro un disco, un libro o veo la emisión pública de un producto de consumo tengo todo el derecho del mundo a copiarlo de forma privada y sin ánimo de lucro económico y a compartirlo.

    Sería absurdo e imposible que después de ir al cine, pretendiera olvidar los recuerdos de la película que acabamos de ver. Más absurdo sería tener que pagar cada vez que la contamos. Atacar la copia digital es como impedir contar recuerdos, impedir que se replique lo escuchado, impedir prestar un libro a un amigo o impedir tararear una canción. Es, en definitiva, prohibir la comunicación en la era de la comunicación. Curioso, ¿no?

    Muchos comparan este cambio tecnológico con la invención de la imprenta, herramienta que revolucionó la difusión de la cultura gracias a su capacidad de copiado, más rápido y fidedigno al original que el que pudiera realizar el copista más estimado de la época. La utilización de la imprenta extrajo de los monasterios los libros que sólo estaban al alcance de una élite privilegiada, a pesar de la poderosa oposición de unos pocos, movidos por sus intereses particulares. Es cierto que los copistas se quedaron sin su trabajo y debieron dedicarse a otra cosa pero, ¿quien sería capaz hoy de prohibir la imprenta?

    Algo similar sucede en la era digital. Las nuevas herramientas benefician incluso a la industria del entretenimiento, esa pequeña parte de la producción cultural que trata de defender sus intereses particulares a costa de los demás. Ellos son hoy esos pocos que se oponen a la nueva imprenta, paralizando injustamente el desarrollo de la circulación del conocimiento.

    En España tenemos un caso flagrante de una institución privada que consiguió imponer su forma de entender a la sociedad. Se llamaba Inquisición y consiguió imponer sus intereses durante siglos a costa de quema de libros, prohibición de la ciencia y condena a muerte de miles de personas. También consiguió retrasar unos cuantos siglos la evolución cultural y tecnológica de Occidente.

    Durante 4 años los ciudadanos han estado pidiendo al gobierno con multitudinarias manifestaciones, con miles de mensajes, que controlase el precio de la vivienda, que pusiese límites a la gula desenfrenada de la industria de la vivienda y de las hipotecas. Se pedía al gobierno de proteger no solo el derecho a la vivienda en si, sino también una forma de economía más equilibrada entre intereses privados y intereses públicos.
    Los gobiernos no escucharon a los ciudadanos. Esta voracidad de la industria nos ha llevado a la a la situación económica que estamos viviendo, una crisis absolutamente anunciada.

    Una vez mas pedimos que no se aplique la política de pan para hoy y hambre para mañana, que no se favorezcan los intereses de una industria que no quiere renovarse a costa de los derechos fundamentales de los ciudadanos.

    Esta última crisis financiera ha demostrado que vivimos en un sistema donde se pretende que entre todos protejamos los intereses de los bancos y de las grandes multinacionales con la esperanza de que un día nos den trabajo por las migajas de sus ganancias.

    La filosofía de la cultura libre, heredada del software libre, la mayor demostración empírica de que una nueva ética y una nueva empresa son posibles, ha creado ya un espacio productivo alternativo que funciona y que apuesta por la artesanía donde el autor-productor no pierde el control de la producción y no necesita intermediación de grandes monopolios, apuesta por iniciativas autónomas en relación solidaria con otras, por el intercambio según las capacidades y las posibilidades, por la democratización del conocimiento, del aprendizaje y de los medios de producción y por las ganancias repartidas de forma justa según el trabajo.

    Para acabar, adjuntamos un Decálogo elaborado por cientos de ciudadanos y especialistas sobre la forma justa de reformar la Ley de Propiedad Intelectual. Este decálogo como podrá ver tiene en cuenta las necesidades de todo el mundo creadores, industria y ciudadanos.

    Decálogo para una revisión en profundidad de la LPI (elaborado por usuarios, expertos, abogados y juristas):

    1. Considerar cualquier recorte a las redes de intercambio de archivos (redes P2P) como un acto de oscurantismo y un atentado contra los derechos democráticos fundamentales garantizados por nuestra constitución y por innumerables tratados internacionales que el Estado Español ha ratificado. Nuestros derechos al conocimiento, al aprendizaje, al acceso a la cultura y a la libertad de expresión se verían gravemente socavados si se limitaran las herramientas de las que dispone actualmente la sociedad.
    Agregar a nuestra LPI y defender en Europa la llamada enmienda 138, ya defendida por otros gobiernos europeos (Austria, Dinamarca, Bulgaria, Hungría y Polonia) en su versión que dice:
    “ninguna restricción a los derechos y libertades fundamentales ha de ser impuesta sin la resolución previa de las autoridades judiciales” = no se podrá desconectar a nadie de Internet sin orden judicial.

    2. En la perspectiva de que los derechos de autor deben poder ser gestionados libremente por el mismo autor, y considerando que las entidades de gestión son entidades privadas al igual que un servicio de consultoría o de limpieza que se debería poder utilizar o no según nuestras opciones de vidas, pedimos que las entidades de gestión pasen a ser lo que son: entidades privadas que gestionan SÓLO Y EXCLUSIVAMENTE las “cuentas” de sus socios, o sea los derechos de explotación de una parte de los artistas. Que, como toda entidad privada, se permita la libre competencia y que bajo ningún concepto se consienta que entidades privadas hurguen en la privacidad y en los bolsillos de los ciudadanos y menos que se utilicen bienes y suelo público para sus beneficios privados. Que autores y editores no sean representados por la misma entidad como en los tiempos del sindicato vertical, que todos los socios puedan votar, claro está, y sobre todo que las entidades de gestión gestionen únicamente las creaciones registradas, permitiendo así el uso de licencias libres. Que en ningún caso entidades privadas gestionen dinero “no individualizable”, tipo canon (gestión colectiva obligatoria , si siguiera subsistiendo), ya que vulnera sus propios estatutos. Que entidades públicas reviertan este tipo de beneficios en infraestructuras para la ciudadanía, como escuelas de formación artística o digitalización de la enseñanza.

    3. Siendo los derechos de autor económicos al fin y al cabo un asunto entre editores, productores y autores, que los creadores sean pagados de forma equitativa (un 15% de la actividad en la que están involucrados) sean o no socios de entidades de gestión. Que los artistas cobren, si así lo desean, principalmente por su creación y no por la explotación que genera.

    4. Abolición inmediata del canon digital, extraño diezmo que sanciona indiscriminadamente a la ciudadanía en nombre de la “compensación a la creación” intentando penalizar una conducta que no es en ningún caso delictiva. Los beneficios de esta recaudación además pasan a manos de unas pocas personas privadas que raras veces son creadores y menos de algo relacionado con el mundo de la cultura. Insinuar “delitos” donde no los hay y luego cobrar a los “sospechosos” es propio de las dictaduras. Abolición del concepto de compensación por copia privada, asumiendo en su plenitud el derecho a la copia privada como intrínseco a la propia memoria humana desde la invención de Internet.

    5. Que una obra pase a ser de dominio público en unos plazos beneficiosos para la creación y la sociedad. Permitir que más de una generación viva del trabajo de alguien, es un forma de fomentar el parasitismo y el estancamiento creativo, desactivando la reinversión y más considerando que una medida pensada para favorecer a las personas en realidad beneficia principalmente a grandes multinacionales que desvirtúan la creación primigenia. Pedimos el paso al dominio público en un periodo de tiempo razonable, dependiendo del tipo de creación, con un máximo de 30 años.

    6. No deben necesitar autorización del autor los actos de reproducción, transformación o difusión de obras artísticas, científicas o técnicas ya divulgados cuando se realicen con fines docentes, educativos o de investigación científica en el ámbito público, siempre que se incluya el nombre del autor y el resto de derechos morales. La transformación debería ser realizada utilizando la cesión en cadena para evitar una apropiación indebida.

    7. Asimismo los derechos de autor sobre cualquier tipo de obra de los que las instituciones públicas sean derecho habientes serán a todos los efectos de dominio público inmediato.

    8. Defender el “derecho a cita” en todos los casos de cita a algo que se ha hecho público ya previamente como vehículo de crecimiento democrático de la sociedad de la información.

    9. Eliminar el concepto de “lucro cesante” en todo lo que concierne a la producción cultural.

    10. Eliminar la obligatoriedad del cobro de la compensación por comunicación pública y por compensación por copia privada. Es inconstitucional.

    EPILOGO PARA SEGUIR

    Bien. Aquí acabamos.

    Esperamos haber sido lo suficientemente claros.

    Si quedaran algunas dudas tenemos 2 maneras para aclararlas definitivamente.

    La primera es la evidencia de que todo ser humano debería tener el derecho de poderse descargar “Mentiras y gordas”, la ultima comedia costumbrista de la que la nueva ministra es coguionista, antes de decidir si ir a verla.

    Ningún desalmado debería dejar que la gente gastara su dinero a ciegas con este tipo de producto sólo para hacer feliz a la industria cinematográfica y a la ministra. ¡Al menos que se le pueda echar un ojo online antes de decidir si meterse en la sala!. Sin duda esto incentivaría la mejora de la calidad del cinema español, su competitividad y por consiguiente su crecimiento. Quizás entonces por fin el cine español podría llegar a más y en la redes de intercambio podría llegar a circular por encima del actual y deprimente 2-3%.

    Por último, si todo esto no basta, invitamos la señora ministra a estar atenta a las miles de campañas que están a punto de surgir de la Red. Podrá asistir a lo que está haciendo la cultura actual, la verdadera cultura de nuestro tiempo, la cultura no competitiva y no excluyente que comparte y digitaliza sin miedo al progreso y al bienestar compartido.

    En ellas ciudadanos y artistas de todas las disciplinas dejaran de manifiesto una vez más que no quieren que se ataquen los derechos al acceso a Internet en nombre de la cultura, que los artistas no respaldan esta nueva Inquisición.

    Mientras tanto, aquí estamos, para escuchar su respuesta a nuestra carta. Ya no se podrá decir que no lo sabía…