Categoría: Innovación Educativa

  • Educación para la innovación. Innovación en la educación

    Hace un par de años me enfrenté a un concurso público para la selección de profesor titular de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, en su Facultad de Educación. El proceso conllevó entrevistas personales, psicotécnicos, evaluación exhaustiva de mi curriculum y algo que me parece fundamental en cualquier selección de profesorado: una disertación pública ante un tribunal sobre un tema que la facultad propuso.

    Tras ganar la plaza, a los pocos meses tuve que renunciar a la misma por cuestiones personales, como ya he comentado en alguna ocasión en este blog. Pero no obstante, recordando aquellos días de tensión ante el examen que me iba a proporcionar una plaza de profesor titular, he caído en la cuenta de que no había compartido la presentación que utilicé.

    Obviamente se trata de una presentación de apoyo a la que le falta el contenido que fui desgranando en los cerca de 45 minutos que duró, tras los cuales se produjo un interesante turno de preguntas y respuestas sobre la misma. Pero creo que sigue estando de actualidad y que sigue marcando la vía por la que la educación ha de discurrir. Como docentes debemos innovar siempre. Y hemos de pensar que gracias a los procesos innovadores en la educación nuestras sociedades a su vez continuarán innovando para ser mejores.

    No dejemos de hacerlo. Aunque a veces pueda parecer que nos enfrentamos a una montaña de problemas, la satisfacción obtenida por nuestros alumnos será tan gratificante que, sin duda, merece la pena…

  • ¿Por qué cuesta tanto ser profesor universitario en España?

    En infinidad de ocasiones me preguntan en mi entorno, mis conocidos, familiares, amigos, alumnos, sobre mis vivencias en la universidad española. En este blog ya he publicado en varias ocasiones mis cuitas en la universidad. Muchas de ellas tienen que ver con la dificultad de acceso a ellas: las acreditaciones, la endogamia, la falta de posibilidades profesionales… Pero hablar de mi visión de la universidad española, de sus problemas y algunos de sus retos, sería casi imposible desarrollarlo en este blog. O al menos debería realizar tantos posts que acabaría por resultar tedioso para todos los que os dejáis caer de vez en cuando por aquí.

    Hace unos días Víctor Cuevas, un profesor al que tengo el placer de conocer desde hace ya bastantes años, contactó conmigo para grabar un podcast sobre la universidad. Durante una larguísima conversación, sin preocuparnos por el tiempo, charlamos sobre la universidad, sobre el acceso a la función docente, sobre la innovación o falta de ella en nuestras universidades públicas. Creo que es la conversación más pausada que he tenido sobre la universidad en mucho tiempo. El episodio del podcast es un poco largo pero desde luego, en este caso, es la mejor forma de saber qué es lo que opino de la situación de la educación superior en nuestro país. Con completa honestidad por parte de Víctor y mía y tratando de tocar todos los palos, sin tener ningún pelo en la lengua ante un tema que puede ser tan arduo como complejo y abrir ampollas.


    Quiero agradecer a Víctor su esfuerzo en la grabación y la edición del podcast. La verdad es que cuando lo he escuchado me ha embargado el pesimismo. Mucho más que cuando releo alguno de mis escritos sobre el tema. Pero tal vez, si empezamos a hablar más de la universidad, de forma crítica y con intención de cambiarla radicalmente, podamos conseguir ese cambio algún día…

    ……………………

    Ah, además de hablar de la universidad no dejamos de lado comentar nuestras pasiones: por supuesto la radio y mi programa Corsarios del Metal así como mi web Red Hard´n´Heavy estuvo presente al final de nuestra conversación.

     

  • MOOC Educalab. Semana Dos.

    Segunda semana de funcionamiento del MOOC sobre PLE aplicados al Desarrollo Personal Docente y el curso comienza a tomar ya velocidad de crucero. La semana está siendo muy interesante porque además de los cientos de comentarios e interacciones que se van produciendo en los distintos entornos de conversación (la plataforma, Twitter, el grupo de Facebook…), el tema a trabajar ha sido el uso de Twitter. Muchos profesores han comenzado a usar Twitter en estos días y otros muchos le han dado un fuerte empujón a cuentas que, tal vez tenían abiertas hace tiempo, pero que no acababan de incorporar a su día a día.

    Twitter es una de las herramientas más sencillas de la Web Social. Si bien su propia sencillez lleva a que a veces sea compleja de entender. ¿Qué hace que millones de personas publiquen breves mensajes de 140 caracteres de forma compulsiva? ¿Qué motiva a que algo que comenzó como una aplicación de mensajería y que pasó a ser casi una broma con la que contar al mundo qué estabas haciendo crezca sin parar? ¿Por qué cada vez más los jóvenes se lanzan de lleno a usar “el pajarito”? Y la pregunta más importante para nuestro curso ¿puede ese entorno ayudarnos como docentes?

    Las respuestas a estas preguntas son mucho más complejas de lo que parece y excederían el ámbito de este post. Pero ciertamente Twitter engancha. A los usuarios que sienten la liberación de contar banalidades simplemente como vía de escape, a usuarios que vuelcan en la red del pájaro azul sus descubrimientos, a usuarios que han convertido lo que empezó casi como un chiste en una conversación que rompe con la tradicional dicotomía de la asincronía o la sincronía. Twitter genera un ruido infernal, pero también una vía increíble para descubrir personas e ideas. Para compartir y colaborar. Para sentirse cercano de los que están lejos y también, por desgracia, para encontrar la cara más terrorífica de la Red.

    Los docentes pueden encontrar en Twitter tantas posibilidades de aprendizaje, para ellos y para sus alumnos, que resultaría tedioso volver a repetirlas aquí. Pero independientemente de si finalmente acaban usándolo más o menos, es bueno que conozcan una aplicación que ha cambiado la forma de entender Internet. Y esa ha sido la clave de esta semana en el MOOC: conocer otros profesores que tuitean, aprender a manejar las listas para cribar la información, gestionar el flujo de sus mensajes y los de sus colegas entre el inmenso magma de tuits publicados permanentemente.

    El producto final de la segunda unidad del curso ha sido analizar la cuenta de un profe o entidad educativa. Y una vez hecho, dar respuesta a la pregunta ¿cómo Twitter puede ayudarnos a generar una red de docentes conectados? Y desde el lunes tanto la plataforma como el hashtag #eduPLEmooc se ha ido plagando de trabajos en esa línea, llevando a que muchos profes se hayan lanzado ya no solo a tuitear sino a descubrir herramientas de análisis y gestión que soportan el trabajo con la plataforma.

    En este sentido cabe recordar que Twitter permite que aplicaciones de terceros mejoren su experiencia de uso. Algunas son casi fundamentales, como Hootsuite o TweetDeck, para hacer un mejor filtrado de la información. Otras son muy potentes y útiles desde el punto de vista corporativo, como SocialBro, Twitbinder o Archivist. Y muchísimas solo tienen sentido cuando se trabaja desde el punto de vista de la analítica social y, especialmente, teniendo mucho cuidado con ellas. Hay que recordar que cualquier aplicación en la que nos registramos con nuestra cuenta tiene acceso a nuestros datos, muchas de ellas pueden (y lo hacen) publicar en nuestro nombre o mandar mensajes directos sin nuestro consentimiento y algunas son realmente peligrosas para la gestión de nuestra privacidad.

    Tal vez el mundo del Social Media y los miles de artículos publicados sobre la analítica social ha influido demasiado en muchos de nosotros. Puesto que buena parte de los informes publicados en estos días se han enfocado en dar datos y más datos. Olvidando que, por encima del dato puro y duro, lo interesante, especialmente para los efectos del análisis que se solicitaba en el curso, es el estilo de publicación, el tipo de contenidos compartidos, la conversación generada, etc.

    Por otro lado el MOOC comienza a vivir los resultados de una gigantesca participación y de los cuellos de botella que pueden producirse cuando un inmenso flujo de visitantes intenta acceder al mismo tiempo a un servicio web. ¿Cuántos usuarios concurrentes permite el MOOC de Educalab? Tal vez muchos, pero sin duda insuficientes a tenor de las caídas permanentes. Que el Ministerio de Educación aparezca como uno de los organizadores debería ser garantía de que la plataforma pueda sostenerse mejor de lo que lo hace. Un MOOC se basa, entre otras muchas cosas, en grandes números. Y para ello hacen falta soluciones tecnológicas muy potentes. De no ser así la frustración de los participantes puede crecer hasta el punto del abandono. Y por ahora la plataforma en la que está construido el MOOC está fallando mucho más de lo aconsejable.

    También en el lado de las críticas podríamos poner el propio uso de la plataforma por parte de muchos alumnos. Resulta frustrante encontrar decenas de preguntas sobre el mismo tema cuando la contestación está un poco más abajo y ni tan siquiera ha sido leída. La participación en los entornos virtuales es necesaria, pero en la participación debe estar incluida la lectura de los mensajes del resto de compañeros. No se trata solo de hablar. También de escuchar.

    De todas formas, como comentaba la pasada semana, grandes números llevan a grandes errores, pero también a enormes éxitos. A un incremento exponencial de la red de contactos de docentes apasionados por aprender y por compartir sus experiencias. A la riqueza enorme de poder acceder a muchos trabajos de una factura e interés impresionante. A reconocer que la educación, como vemos con los Entornos Personales de Aprendizaje, tiene múltiples espacios en los que puede desarrollarse. Así pues, una semana más, os veo por mi PLE…

  • MOOC Educalab. Primeras impresiones

    Hace una semana tenía conocimiento de la convocatoria del MOOC sobre Entornos Personales de Aprendizaje de Educalab y desde el primer momento he decidido participar activamente en él. Creo sinceramente que de todas las experiencias formativas se aprende y más cuando la expectación por este curso es tan grande. Más de 7000 profesores interesados en aprender acerca de la mejora de la tecnología en el aula, realizando muchos de ellos una experiencia similar por vez primera.

    Desde el inicio estoy disfrutando intentando aportar un poco de ayuda a aquellos compañeros que se están iniciando en el complejo mundo de las tecnologías en el aula. Puede que por eso esté siendo mucho más activo de lo normal. Por eso o, posiblemente, porque echo tanto de menos ser profesor que cualquier excusa es buena para apuntarse a algo que, tras mucho tiempo, me está haciendo sentir en cierta medida como docente.

    La experiencia tiene muchos puntos positivos. El curso, estructurado con una serie de unidades que a su vez incorporan la realización de tareas variadas, es un reto para que profes que jamás se habían lanzado a la aventura de hacer cosas en la red se atrevan a hacerlo. Y de que otros muchos que llevan años lidiando con ellas las compartan con sus compañeros y, en la medida de sus posibilidades, ayuden al resto del inmenso grupo. Indagar, colaborar, compartir, son partes fundamentales de cualquier proceso de aprendizaje. No sentirse solo y divertirse en el proceso, también. Y en gran medida el curso está cubriendo estos objetivos.

    También podemos (y debemos) ser críticos. Muy aguda me parece la crítica de Jordi Martí, a quien no le falta razón al criticar que este curso es algo así como la reinvención de la rueda y que se muestra especialmente mordaz por la presencia del Ministerio de Educación, algo que iría en contra de la horizontalización pretendida con los entornos de aprendizaje personales.

    Por mi parte la mayor crítica no vendría tanto por el planteamiento del curso en sí sino por la forma de entender su dinámica por parte de muchos participantes. Tal vez la información no haya sido clara, pero lo que podría ser un espacio de aprendizaje centrado en conversaciones y no en productos ha sido convertido por muchos alumnos en una mera publicación de los resultados de sus tareas. Cientos de nubes de intereses compartidas en Twitter, un sin fin de perfiles de Docente.me abiertos y republicados en la plataforma de debates del curso y usando el hashtag de Twitter. La plataforma de debates plagada con decenas de mensajes en los que solo participa una persona enlazando el resultado de la actividad realizada…

    Parece que lo importante es demostrar que se ha realizado con prontitud la tarea propuesta y que se está preparado para la siguiente. Lo de menos es comentar la del compañero, criticarla, hacer objeciones o felicitarle por su progreso. Obviamente ante una avalancha tan inmensa de alumnos es difícil que todos estén alineados hacia ese objetivo, pero no puedo dejar de pensar que para muchos profesores lo importante sigue siendo el producto individual entregado (cuando no la calificación, sobre la que ya he leído varios mensajes preguntando sobre ella).

    Estoy convencido de que la dirección del curso, todos fantásticos profesionales de la educación, están dándole vueltas al día a día del curso para lograr que el sentimiento de comunidad necesario en una acción de estas características se logre. Por mi parte seguiré intentando ayudar a todo aquel que tenga dificultades porque creo que, al margen de la crítica necesaria, la experiencia está resultando apasionante…

  • Un MOOC imprescindible: Educalab

    Muchas veces soy crítico con los MOOC´s. Como participante en varias experiencias de cursos masivos, tanto en la función de facilitador así como en la de alumno, no siempre he encontrado las ventajas prometidas: aprender en comunidad, avanzar en compañía de otros, disfrutar por el mero hecho de conseguir incrementar el conocimiento.

    Creo que el principal problema de los MOOC´s es que la mayoría de los alumnos eligen matricularse en ellos llevados por dos motivos: curiosear a ver qué es eso de lo que todo el mundo habla y obtener algún tipo de título o certificado. Las tasas de abandono son inmensas y los espacios de interacción acaban convirtiéndose en un inmenso erial.

    La imagen de Pinterest incorporada originalmente en esta entrada ya no está disponible desde su dirección histórica.

    Sin embargo la bondad de los cursos online masivos y gratuitos, cuando están bien planificados, no debería verse afectada por esto. Cuando la temática es interesante pero, especialmente, el interés de los participantes es elevado, el éxito puede estar casi garantizado. Por eso he visto con ilusión el lanzamiento del curso «Entornos Personales de Aprendizaje para el desarrollo de personal docente» de EducaLAB. En primer lugar por la seriedad que supone un curso dirigido por expertos como David Álvarez, Diego García y Clara Cobos. Solo el hecho de contar con ellos como facilitadores ya hace interesante la experiencia. Pero también por su temario, perfectamente balanceado en dos módulos y siete unidades que pasan revista a algunos de los aspectos más interesantes y críticos de la realización de un PLE.

    El curso, además de contar con los espacios de interacción clásicos en una plataforma, puede escapar de los corsés de la misma, mediante el uso de otras herramientas. Comenzando por Twitter, verdadero magma de interacciones y capacidad de ayuda entre los participantes. Los hashtags #eduPLEmoc y #MentoresPLE están en ebullición desde hace unos días con decenas de profes (y no profes) dispuestos a aprender y a ayudarse entre si. Incluso la primera de las actividades, la creación de una «nube de intereses» y su publicación en Pinterest se ha convertido en un reto que, además de divertido, permite «cacharrear» con Tagxedo, una herramienta muy interesante para usar en clase.

    Ganas de aprender, más de 5000 participantes ahora mismo, generación de una enorme comunidad de personas interesadas en conocer nuevas ideas para poder aplicarlas en su entorno de trabajo y mucha diversión. ¿Qué más se puede pedir? Todo está preparado para hacer de este curso un éxito rotundo. Y todavía está abierta la inscripción. El curso comienza el día 13 de enero. De forma que si te interesa… nos vemos allí!!!!

  • Entrevistado por SchoolMarket

    Desde SchoolMarket, una interesante consultora especializada en Marketing Educativo, se pusieron en contacto conmigo y me invitaron a participar en una entrevista en la que mostrara mis puntos de vista sobre algunos aspectos de marketing aplicados al sector educativo. La reproduzco aquí ya que creo que es un sector que cada vez va a tener más claro que la vía de los social media puede abrir buenas oportunidades y en el que voy a enfocar buena parte de mi futuro profesional como consultor y formador:

    – A los políticos se les suele llenar la boca con las inversiones en nuevas tecnologías ¿están los centros educativos españoles realmente “conectados”?

    Durante los últimos años se han hecho bastantes avances en el aspecto tecnológico de los centros educativos. Poco a poco se ha ido dotando a los centros de redes de Internet, de espacios en los que los estudiantes puedan trabajar con tecnología e incluso la incorporación de redes wifi, pizarras digitales u ordenadores en el aula han generado bastantes expectativas durante bastante tiempo. De todas formas, al margen de planes más o menos acertados, creo que la encrucijada en estos momentos se encuentra en el campo de los docentes, en primer lugar y en los centros, en segundo.

    Sin duda es necesario que las administraciones ayuden con la puesta en marcha de inversiones, pero hace falta que muchos centros educativos afronten una verdadera “reingeniería” de sus procesos docentes. Y eso tiene que ver, no solo con las inversiones en tecnología, sino con las formas de hacer las cosas. Como es normal las inversiones que hay que exigir a las administraciones son un factor muy importante, crítico si queremos. Pero no lo es menos el establecimiento y aceptación de una forma diferente de enseñar y de afrontar el aprendizaje de los alumnos. Y aquí es donde a España todavía le queda mucho camino por recorrer.

    – Las redes sociales son un fenómeno social y comunicacional imparable ¿se las está sacando todo el partido desde el mundo de la educación?

    Las nuevas herramientas que nos ofrece hoy Internet han roto barreras que hasta hace algunos años serían impensables. El propio concepto del uso de algunas redes sociales permite poner en valor aspectos como el aprendizaje informal, del que llevamos muchos años hablando, pero que casi quedaba reducido al uso de espacios “extra-muros” por un puñado de docentes motivados. Pero hoy mediante el uso de redes sociales todos los actores de la educación se encuentran con herramientas muy poderosas, fáciles de usar, aceptadas por la comunidad y usadas en gran medida y muy económicas, cuando no gratuitas.

    Así, desde el cuerpo docente se puede usar aplicaciones como Twitter, Facebook o Edmodo para apoyar el proceso de aprendizaje fuera del aula, enganchando muy bien con el reto de nuestra sociedad de estar capacitados para formarnos a lo largo de toda la vida, no solo el tiempo que estemos realizando una determinada acción formativa o curso, sea reglado o no. Desde estas redes sociales hasta decenas de aplicaciones enfocadas a la educación, profesores y alumnos pueden establecer un entorno de aprendizaje diferente, más ágil y más cercano a la vida real. Con barreras de entrada muy bajas y con curvas de aprendizaje muy suaves.

    Pero también debemos considerar la otra parte del sector educativo. La parte que tiene que ver con el mantenimiento de las estructuras del centro, ya sea en organizaciones con o sin ánimo de lucro: la necesidad de mejorar la relación con los públicos de interés, la obligación de afrontar un nuevo entorno de relaciones centro educativo-alumnos-familias, el objetivo irrenunciable de la captación de nuevos alumnos o la búsqueda permanente de la excelencia de la organización, pueden verse ayudados por las nuevas herramientas sociales de la web. Y tal vez sea en esa parte donde todavía las entidades educativas tienen todavía bastante por hacer.

    “El hecho de ser ‘nativo digital’ no hace al usuario más formado ni más prudente”

    – La educación está compuesta por el triángulo formado por profesores, alumnos y familias, en cuanto al uso de las nuevas tecnologías ¿qué forma tendría el triángulo?

    Esta es una pregunta muy compleja, puesto que hay muchos factores que intervienen en ella y lógicamente no es lo mismo un colegio establecido en una zona rural que un centro de altas capacidades en un entorno económicamente favorecido. De todas formas, generalmente tendemos a pensar que los estudiantes son los usuarios intensivos de la tecnología y tras ellos van los profesores y finalmente sus familias. Como digo, esto no tiene por qué ser así. Los alumnos utilizan muchas veces las tecnologías pero sin ser conscientes de las capacidades que las mismas pueden llegar a tener. Para lo bueno y para lo malo. Y es misión de profesores, y de padres, no lo olvidemos, acompañarles en ese descubrimiento.

    Por poner un ejemplo, cuando en España Tuenti, una de las redes más populares, y cada vez más usada por gente muy joven, sitúa sus normas de privacidad en determinada edad, es importante que padres y profesores lo conozcan. Y sepan cuál es la razón de ello. El hecho de ser “nativo digital” y conste que odio ese apelativo, no hace al usuario más formado ni más prudente, sólo más ágil e incluso eso podría ser matizable.

    – Los centros educativos también están notando la crisis y son conscientes de que ahora tienen que apostar por el marketing ¿Cree que están preparados para hacerlo de un forma eficaz?

    Un centro educativo es una organización que debe cumplir, entre otras muchas cosas, con unos objetivos de captación de alumnos. Sea público y privado. Tal vez estos objetivos resultan más acuciantes desde el sector privado, pero no pueden obviarse desde el público. Y menos en estos tiempos de crisis. Suele ser espinoso para muchos profesionales del sector educativo el afrontar que el marketing es tan necesario como la gestión de los recursos humanos o la contabilidad de la organización. Marketing no es crear necesidades, como tantas veces y de forma errónea se plantea. Marketing es el proceso de descubrir precisamente cuáles son las necesidades y como cubrirlas. Actuando desde el espacio de los deseos, pero también desde la atención a los públicos de interés. Y por supuesto apoyando a la parte más comercial del centro. Hace unos años el gran evento de marketing y comercial del sector era la feria AULA. Acudir a ella era casi una obligación, que generaba unos gastos inmensos para los centros que allí ponían un stand. Los que no se lo podían permitir trataban de solucionarlo centrándose en su entorno y en el desarrollo de su material promocional.

    ”El marketing es para el sector educativo tan necesario como la gestión de los recursos humanos o la contabilidad de la organización”

    – ¿Y qué puede aportar internet y las redes sociales al marketing educativo?

    Internet cambió el mundo del marketing. Y las redes sociales acabaron por empujar definitivamente los procesos de captación de alumnos a un nuevo nivel. En estos momentos miles de personas están buscando cursos de infinidad de temas en la red. Usando Google, aunque no solo. También preguntando por Twitter, o consultando a sus amigos en Facebook, o rebuscando entre sus contactos en LinkedIn. Y a esta realidad hay que dar respuesta por parte del sector. No es difícil, pero hay que hacerlo. Ya no vivimos en los comienzos de los 2000, en los que incluso no tener una web, o que ésta fuera muy poco profesional, no era problema. Hoy el tener una presencia en la red, que refleje perfectamente el alma de nuestra organización es ya un imperativo estratégico. Para todos los sectores. Y especialmente para el educativo. Eso si, hay que hacerlo siguiendo una estrategia. Preguntándonos previamente qué queremos hacer, por qué, cómo… Aplicando, en definitiva, los criterios que cualquier organización define para su crecimiento. Podemos hacerlo solos o acudiendo a ayuda externa. Pero debemos hacerlo.

    – Usted asesora a empresas sobre crisis de reputación en las redes sociales y sobre su posicionamiento en la red ¿Qué aconsejaría a un centro educativo que se encuentre ante una crisis de reputación por una noticia negativa en internet o comentarios negativos en las redes sociales?

    Siempre digo a mis clientes que lo más importante es, en primer lugar, escuchar. Curiosamente escuchar es uno de los factores mejor considerados por las personas. Es una actitud que se considera positiva siempre. Pero que a veces se olvida cuando pasamos a pensar como organización. Pero nadie diría que no es uno de los principales valores del ser humano. Bien, en Internet debemos escuchar. Y más hoy, que Internet, con todos sus problemas, se ha hecho más “humano”. La escucha nos permite saber qué se dice de nosotros. Y cuando practicamos la escucha podemos participar en la conversación. Por supuesto en la Red hay mucho ruido. Y es fácil encontrar personas que no estén dispuestas a conversar, sino tan solo a gritar, o peor aún, a insultar. Pero la escucha es la primera clave.

    La segunda es la participación en la conversación. Para ello la asertividad es fundamental. No olvidemos que un entorno mediado puede generar fácilmente malos entendidos. Pero también la firmeza, tanto para defender los valores de la organización como, y esto es crítico, asumir los errores y pedir perdón por ellos. Al igual que las personas que escuchan son muy bien valoradas, las personas que saben pedir excusas cuando se equivocan son muy bien consideradas. No permitamos que las organizaciones se deshumanicen en ese aspecto, y muchísimo menos cuando el ámbito de su trabajo es tan sensible como el de la educación. Por supuesto el tema es mucho más complejo, y podríamos hablar de manuales de crisis, o de respuestas ante determinadas contingencias, pero nuevamente recalamos en las dos ideas fuerza: escuchar y conversar. Algo que en las redes sociales, aunque algunos puedan creer que no, es absolutamente posible y necesario.

    – Por último, ha tenido ocasión de conocer en primera persona distintos sistemas educativos (Colombia, Malta, Eslovaquia) ¿Cuáles cree que son las principales fortalezas del sistema educativo español?

    Tras haber tenido la posibilidad de conocer otros sistemas educativos fuera de España me gustaría ser optimista respecto a nuestro país. Creo que la principal fortaleza es la gran calidad de sus actores. Y en ello incluyo a los profesores y personal de administración de centros educativos así como a miles de estudiantes y padres preocupados por la educación. Nos preocupa la educación. Y mucho. Hablamos de ello permanentemente. Y queremos que sea mejor. No conozco a nadie en España que quiera que la educación no mejore. Y eso es ya, de por sí, una gran fortaleza.

    Por otro lado, la diversidad que ofrece nuestro país, el gran salto cualitativo de nuestros docentes y profesionales en las últimas décadas, la mejora paulatina en las infraestructuras, la adaptación, lenta, pero sin pausa, a currículos internacionales en el espacio europeo, es otro de esos puntos que no valoramos en su justa medida, aunque cuando se sale de España, otros países admiran e incluso ponen en práctica.

    -¿Y su principal debilidad?

    Respecto a la debilidad mayor, creo que esta está en la excesiva politización de un bien común como es la educación. No voy a dudar de que el objetivo de los políticos, sean del signo que sean, es la mejora de la educación. Pero cuando uno observa que pocos profesionales de la educación son los que trabajan en sus políticas no deja de sentirse frustrado. Y esa frustración acaba haciéndose extensible a todo el sector, algo que me parece realmente preocupante.

    Por supuesto, en segundo lugar entre las debilidades, aunque igualmente preocupante, situaría nuestras altas tasas de abandono y fracaso escolar. En buena medida producidos por currículos demasiado inflexibles, por problemas en la orientación de los estudiantes, por una escasa adaptación a nuevas formas de enseñanza y aprendizaje, por la ancestral preocupación por el título más que por el aprendizaje o incluso por no haber sabido poner en valor una de las profesiones más bellas y satisfactorias del mundo, la de docente.

  • To MOOC or not To MOOC

    Llevamos más de un año preguntándonos acerca del recorrido que van a tener los MOOC´s y hablando sobre las ventajas que puede suponer para la educación la «democratización» de cursos impartidos por universidades, de forma gratuita y abiertos a todo aquel que tenga interés en realizarlos, más allá de la consecución de un título académico. La idea inicialmente es brillante: utilizando las capacidades que ofrece el e-learning, cualquiera puede matricularse en un curso, seguirlo a su ritmo y obtener resultados acordes a su esfuerzo e interés. La tecnología permite que en un curso se encuentren matriculados miles de alumnos, y que al mismo tiempo puedan seguir las enseñanzas de los contenidos de dichos cursos, algo que sería absolutamente impensable en la formación tradicional. A través de las plataformas MOOC es posible generar comunidades que refuercen el aprendizaje y los lazos entre los alumnos, independientemente de cual sea su procedencia. Y si esto se hace de forma gratuita el aprendizaje llegará a todo aquel que lo desee, sin necesidad de pagar costosas matrículas para acceder a las universidades de mayor prestigio en el mundo.

    Todo un cambio que algunos están convencidos de que va a suponer un nuevo paradigma para la educación, reforzando el autoaprendizaje, las relaciones entre alumnos con objetivos comunes y «comoditizando» la educación, haciéndola más flexible y asequible. Todo con el refrendo de instituciones sagradas como Harvard, el MIT, Stanford etc…

    Estoy absolutamente de acuerdo con que no hemos sido capaces de poner en valor el autoaprendizaje. Craso error. Corría el año 1997 cuando decidí que quería aprender todo lo posible sobre Marketing en Internet. En aquellos días el concepto e-learning no existía (o al menos no se manejaba tanto como ahora). Apenas había un puñado de sitios web en los que indagar acerca de ello. Muy pocos manuales. Cursos de formación prácticamente inexistentes. Pero existían los grupos de News, las listas de correo y algunos adelantados a su tiempo: Alain Jordà, con un incipiente «curso» que pasaba de mano en mano o Enrique de la Rica, cuyo «Marketing en Internet» llegué a aprenderme de memoria. Aprendí a base de leer lo que encontraba, de preguntar y compartir lo que iba conociendo en listas y grupos. Y de poner en práctica mi propio aprendizaje, «haciendo«. Nunca asistí a un curso reglado sobre Marketing en Internet, pero cuando a partir de 1999-2000 surgieron cientos de ellos estaba lo suficientemente preparado incluso para ser docente en bastantes de ellos. Sí, sin duda estoy convencido de que cuando una persona tiene interés en un tema es posible aprender de él fuera de los entornos más regulados.

    Por ello esa vertiente de los MOOC´s la veo no solo útil, sino también necesaria. Están generando un movimiento que empuja a personas con cualquier tipo de interés a lanzarse a aprender. Y eso es lo más positivo.

    Pero la «paquetización» que prometen estos sistemas, unido a la aparición de intereses comerciales, en la línea de cobros para obtener una «certificación» me hacen ser cauto con todo esto. Lógicamente el coste para una institución es elevado. O para cualquier profesor que se embarque en la aventura de tener miles de alumnos. Y además se le une la banalización que conlleva lo gratuito, de forma que asistimos a disparates. No creo que 180.000 personas matriculadas en un curso sirvan de mucho más que como reclamo para la matriculación de otros miles más por aquello del «esto tiene que ser bueno».

    Sin renunciar a los avances que sigo pensando que los MOOC´s pueden ofrecer en la democratización del acceso a la educación y en la generación de nuevas comunidades de aprendizaje no dejo de pensar en este artículo Joshua Kim en el que pone el dedo en la llaga de algunos de los problemas que ofrecen estos sistemas. Tal vez sea bueno tenerlo presente antes de que las instituciones españolas, tan dadas a seguir alegremente cualquier tipo de tendencia «de moda», aunque sea años después, se lancen en una absurda carrera en la que prime la cantidad antes que la calidad y en la que el aprendizaje sea finalmente el que se vea afectado, de forma negativa. A continuación hago un breve resumen de las ideas que plantea Kim:

    Preocupaciones sobre los MOOC´s:

    1. La educación requiere diálogo. Los MOOC´s bien diseñados ofrecen información, prácticas y tareas. Pero una auténtica experiencia educativa exige diálogo y conversación.

    2. El aprendizaje no es escalable. La experiencia de aprendizaje no se escala por la existencia de un mayor número de alumnos. Especialmente porque una gigantesca cifra de ellos afecta negativamente a las posibilidades de interacción.

    3. La bajada de costes no debe suponer una caída en la inversión en educación. Y esto es aplicable a todos los actores del sistema. Universidades, profesores y también alumnos. El diálogo y las relaciones, claves en una buena formación, tienen un coste que no se minimiza precisamente con estos entornos.

    4. Los MOOC´s incluyen costes de oportunidad. Generar un buen sistema no será barato. Y poner a trabajar en él a los mejores profesionales de la institución llevará a que estos tengan que dedicar un esfuerzo considerable que pueda afectar a su trabajo habitual.

    5. Los MOOC´s han de estar alineados con la estrategia de la institución. Deben ser apoyados por toda la organización y no convertirse en un «experimento», en algo «de moda».

    6. No deben ser considerados como un sistema para ahorrar costes. Especialmente por aquellas instituciones que consideren la posibilidad de «subcontratar» el servicio e incluso en derivar a sus alumnos hacia este tipo de cursos de otras organizaciones.

    7. Es necesario ser cauteloso con las ofertas de construcción de MOOC´s que van a aparecer durante los próximos meses. Sin duda habrá proveedores excelentes, pero también muchos surgidos al calor de la nueva oportunidad. Y el reto de implantar un sistema de estas características requiere partners realmente preparados.

    Cuestiones y dudas que seguro que muchos de los que trabajamos en el ámbito educativo tenemos en mente. De ahí que todo debate que sigamos manteniendo sea absolutamente necesario y útil…

  • El Juego, la Pasión, el Propósito…

    Tony Wagner es un inspirador para cualquier docente que trabaje en entornos de innovación. En esta breve charla (subtitulada en español) en el TEDxNY dedicado a la educación vuelve a maravillarnos con su mensaje, sencillo, claro y al mismo tiempo absolutamente disruptivo.

    Debemos reinventar la educación si queremos avanzar. La innovación es la clave y esta parece encontrarse fuera de la escuela. Al menos a tenor de como algunos de los más grandes innovadores (aquellos que han tenido un mayor éxito empresarial) han acabado abandonando la universidad.

    El debate sobre la innovación en la educación no puede parar. Y no solamente sobre las TIC aplicadas a los procesos educativos. La innovación en la educación va mucho más allá.

  • Adaptive Learning: ¿Adaptando el aprendizaje?

    Si 2012 ha sido el año en el que los MOOCS´s se han convertido en uno de los conceptos más repetidos y analizados desde el sector educativo (especialmente el de la formación on line), en 2013 es posible que leamos mucho acerca de Big Data y sus usos en el ámbito de la educación. En este sentido, aspectos como el Adaptive Learning (Aprendizaje Adaptativo) pueden convertirse en uno de los temas que más atraigan el interés de los educadores durante los próximos meses.

    El Adaptive Learning básicamente se enfoca en la utilización de las inmensas cantidades de datos que se producen en todos los procesos de interacción del entorno educativo educativos (incluso fuera de él) para ofrecer al alumno itinerarios personalizados de aprendizaje. Desde la personalización de las lecciones que un alumno podría ir descubriendo hasta la dificultad de los tests, pasando por una mejora de las interrelaciones que se producen en los espacios virtuales de aprendizaje haciendo de estos una experiencia absolutamente única para el alumno. Así mismo, los profesores que utilicen herramientas en estos entornos podrán enfocar sus esfuerzos de manera totalmente diferenciada en función de las necesidades de los alumnos, obteniendo mayor información sobre los mismos, de manera gráfica y sencilla.

    En educación llevamos más de una década trabajando de forma activa en procesos de e-learning. Primero fueron las definiciones que debían tener las plataformas de teleformación. Enfoque de aquellos primeros años del siglo XXI, en los que era más importante la plataforma que el propio uso de la misma. Casi en paralelo se estableció el debate sobre los contenidos y sus características. Debate que hoy en día continúa, si bien atemperado por la eclosión de las herramientas de comunicación y trabajo colaborativo, que permiten romper el bloque monolítico que hasta hace poco ocupaba «EL CONTENIDO».

    Las herramientas de colaboración y comunicación, tanto dentro de los LMS como, cada vez más, fuera, han ido solucionando en buena medida los problemas de motivación y la sensación de soledad que muchos alumnos sufrían en los cursos on line. Pero hasta ahora la personalización de la acción formativa y el trabajo en los espacios de comunicación de los LMS estaba en manos casi exclusivamente del profesor.

    Con el Adaptive Learning la industria parece querer dar de nuevo una vuelta de tuerca al sector de la educación. De hecho los MOOC´s (a los que habrá que analizar y seguir en profundidad durante los próximos meses) siguen pareciéndome una respuesta con una clara visión comercial de la educación (por mucho que el precio de los cursos sea muy escaso o incluso gratuito). Si el Big Data va a generar los próximos años posibilidades de negocio, por qué no observar las mismas en el sector educativo.

    Experiencias más o menos exitosas ya las hay (al menos generando gran ruido en la red). Entre las empresas internacionales Grockit y sobre todo Knewton prometen un cambio radical en la forma de ofrecer soluciones de aprendizaje. En España Blinklearning o Infantium son algunas de las empresas que han visto en este movimiento una oportunidad para la innovación y la puesta en marcha de iniciativas empresariales.

    Todavía es pronto para saber el recorrido que el Adaptive Learning va a tener en nuestro país. Sobre todo en el corto plazo. Habrá que ir desbrozando múltiples problemas y no es el menor las reticencias de los propios docentes ante la promesa de que «la máquina aprende y te ayuda», que puede llevar a ciertas inquietudes e incluso a posiciones muy críticas. También será necesario avanzar en los costes que supone establecer sistemas muy complejos de minería de datos para la toma de decisiones (en el ámbito empresarial el Data Mining todavía no está tan generalizado como a veces parecemos creer), por no olvidar que cuestiones críticas como la seguridad y la privacidad de los mismos ha de ser tomada más en cuenta de lo que hasta ahora parece hacerse en algunas experiencias en Estados Unidos.

    En cualquier caso vamos a debatir de esto mucho durante 2013, estoy convencido…

  • Comunidad de Aprendizaje en Google+

    El concepto de las Comunidades de Aprendizaje no es precisamente nuevo. Con la generalización de las redes sociales estas comunidades tomaron un nuevo empuje y no son pocas las redes sociales que se presentan como tal. De hecho, una Comunidad de Aprendizaje podría definirse como todo aquel grupo de personas que comparten intereses similares y se reúnen en un mismo entorno para compartir experiencias y reforzar la generación de conocimiento entre sus participantes.

    Durante los últimos años he utilizado las distintas redes sociales existentes como espacio de aprendizaje, uniéndome a distintas comunidades con mayor o menor recorrido temporal, aunque con resultados generalmente bastante satisfactorios. Tanto en Twitter, más complejo por el propio recorrido efímero que suelen tener los mensajes allí publicados, como en Facebook, a través de algunos grupos con un ágil funcionamiento, o en LinkedIn, donde existen infinidad de grupos en los que se puede aprender de forma colaborativa, me han sido muy útiles para poner en común diferentes experiencias tanto en el ámbito de los Social Media como en el de la Innovación Educativa. Y desde hace unos meses Google, con la renovación de su Google +, ha hecho su incursión en este entorno.

    Cuando Google + comenzó a funcionar lo probé durante unos días, imagino que como la mayoría de usuarios muy activos en las redes sociales. Me gustó su simplicidad y la sencillez que ofrece a la hora de compartir contenidos. Y por supuesto la capacidad que tiene de enlazarse con las cada vez más numerosas herramientas del complejo «ecosistema Google». Lo que no me gustó era la sensación de soledad que vivía allí. Al igual que a muchos usuarios no me parecía agradable volver a generar una comunidad cuando con Twitter, Facebook y LinkedIn ya tenía solucionado ese aspecto. Twitter como mera expresión de mi día a día, Facebook como centro de comunicación con mi núcleo de conocidos más cercano y LinkedIn como eje de mis relaciones profesionales. Google + no me aportaba mucho más (en todo caso ofrecer más información personal de la que ya tienen a los chicos de Mountain View).

    Pero hace unos semanas, en el enésimo intento de avanzar en el entorno de las redes sociales, Google + incorporó como novedad las «Comunidades» a su red social. De forma sencilla, es factible crear una o unirse a alguna existente. Y rápidamente estas empezaron a surgir y ofrecer una cara diferente de «eso» que tiene cualquier usuario de Internet con una cuenta de Google (ahora mismo en torno a 400 millones).

    Fui invitado a participar en Recursos Educativos por Juan Diego Polo, el autor de uno de mis sitios web de referencia desde hace años Wwwhatsnew, y a partir de ese momento descubrí que cada vez pasaba más tiempo en una red que hasta ahora apenas me había interesado más allá de para criticarla. Recursos Educativos ha crecido hasta superar en muy poco tiempo los 3000 usuarios. Muy enfocada en compartir recursos interesantes para la comunidad educativa, poco a poco estamos conformándola como un sitio que pueda ayudar a todos aquellos que necesiten ayuda para encontrar recursos TIC que mejoren los procesos de enseñanza y aprendizaje.

    La comunidad está abierta a todo el que quiera participar y cualquier aportación es bienvenida. Indudablemente descubrimos y aprendemos cuantos más seamos. Así pues, os esperamos a todos…