La Formación Continua era hace unos años una entelequia. Algunos privilegiados de grandes empresas recibían cursos que suponían un paréntesis en el día a día, una forma de actualizar conocimientos y una buena forma de conseguir reunirse con otros compañeros fuera del entorno laboral. Pero lo habitual es que en la mayoría de las empresas la formación fuera un lujo ajeno a las posibilidades del empleado.
Por otro lado, cuando tras terminar los estudios y comenzar la carrera profesional alguien decidía continuar su formación había de hacerlo a través de aquellos Masters arcanos que comenzaban a aparecer en Escuelas de siglas impronunciables a comienzos de los noventa.
Pero eso cambió. De la parte que todos los empleados pagamos al Estado se generó una partida económica dedicada a la formación continua. Primero FORCEM, después la Fundación Tripartita y finalmente planes que se superponen sin fin empujaron a la formación a convertirse en uno de los focos clave de las organizaciones.
De manera paralela empezamos a trabajar en eLearning. La promesa de abaratamiento de costes atrajo a más empresas y a la administración. Ya era posible formar a los empleados con presupuestos mucho más ajustados. Se desarrollaron plataformas de teleformación, se hicieron congresos, se crearon asociaciones y sobre todo el dinero empezó a fluir. Y con él los alumnos. Decenas, cientos de ellos que poco a poco se sumaban a infinidad de cursos de cualquier temática. La máquina funcionaba y sigue funcionando… ¿seguro?
Tras nueve años creando cursos y participando como profesor on line en decenas de ellos sigo viendo el mismo problema. No funcionan. Pero nadie se atreve a decirlo. A denunciarlo. A poner freno a esta carrera hacia ningún lado. Y es que tirar piedras contra nuestro tejado es algo muy peligroso. Más vale no tocarlo.

¿Cuál es el porcentaje de alumnos participantes realmente activos en un curso on line? Me atrevo a decir que no supera el 10 %. Siendo muy generoso. La interacción en los campus virtuales es mínima. Los debates, impulsores del aprendizaje, brillan por su ausencia en la mayoría de las ocasiones o son protagonizados por un número muy pequeño de alumnos que pueden generar la sensación de mucha actividad, cuando realmente son siempre los mismos los que generan esa interacción. Incluso creamos y creemos en la teoría del lurkismo para justificar esas actitudes. A fin de cuentas un porcentaje suficiente elevado realizan los cuestionarios de autoevaluación de forma «satisfactoria» para poder justificar la subvención recibida y solicitar la siguiente.
Mientras tanto los planes de formación continua subvencionada continúan adelante. Cursos gratuitos para empleados, para parados, para autónomos, para empresarios, para niños, para adolescentes y hasta para mascotas. El caso es no dejar de echar gasolina a un motor que por ahora carbura bien.
¿Es positivo que la formación continua sea gratuita? ¿Debemos plantearnos la formación como un producto «comoditizado» al coste que sea? Lo gratis se ha convertido en la piedra angular de nuestro sistema. «Para qué voy a pagar por ello si ya está gratis en Internet» es la respuesta habitual. De forma que el pago individual se sustituye por el pago comunitario, el que realizamos todos a través de nuestros impuestos para que algunos se vanaglorien de tener unos empleados cada vez mejor formados más acursillados.
eLearning y formación continua son dos patas de una mesa que necesita de otras dos para que funcione. La primera es la calidad de los contenidos y de los formadores que participan en las acciones formativas. La metodología de aprendizaje y la incorporación de todo tipo de recursos on line. Pero la segunda, la que hará que la mesa no se caiga una y otra vez y de la que nunca se habla claramente, es el compromiso del alumno que se matricula en un curso. Ese compromiso ha bajado a niveles alarmantes. Y la gratuidad permanente, la subvención ciega, sólo nos puede llevar al desastre (Aunque siempre podemos hacer un curso para aprender como generar motivación en nuestros alumnos on line, por supuesto…)


