Categoría: Archivo de Infoconocimiento

Archivo histórico de entradas publicadas originalmente en Infoconocimiento.

  • Adaptive Learning: ¿Adaptando el aprendizaje?

    Si 2012 ha sido el año en el que los MOOCS´s se han convertido en uno de los conceptos más repetidos y analizados desde el sector educativo (especialmente el de la formación on line), en 2013 es posible que leamos mucho acerca de Big Data y sus usos en el ámbito de la educación. En este sentido, aspectos como el Adaptive Learning (Aprendizaje Adaptativo) pueden convertirse en uno de los temas que más atraigan el interés de los educadores durante los próximos meses.

    El Adaptive Learning básicamente se enfoca en la utilización de las inmensas cantidades de datos que se producen en todos los procesos de interacción del entorno educativo educativos (incluso fuera de él) para ofrecer al alumno itinerarios personalizados de aprendizaje. Desde la personalización de las lecciones que un alumno podría ir descubriendo hasta la dificultad de los tests, pasando por una mejora de las interrelaciones que se producen en los espacios virtuales de aprendizaje haciendo de estos una experiencia absolutamente única para el alumno. Así mismo, los profesores que utilicen herramientas en estos entornos podrán enfocar sus esfuerzos de manera totalmente diferenciada en función de las necesidades de los alumnos, obteniendo mayor información sobre los mismos, de manera gráfica y sencilla.

    En educación llevamos más de una década trabajando de forma activa en procesos de e-learning. Primero fueron las definiciones que debían tener las plataformas de teleformación. Enfoque de aquellos primeros años del siglo XXI, en los que era más importante la plataforma que el propio uso de la misma. Casi en paralelo se estableció el debate sobre los contenidos y sus características. Debate que hoy en día continúa, si bien atemperado por la eclosión de las herramientas de comunicación y trabajo colaborativo, que permiten romper el bloque monolítico que hasta hace poco ocupaba «EL CONTENIDO».

    Las herramientas de colaboración y comunicación, tanto dentro de los LMS como, cada vez más, fuera, han ido solucionando en buena medida los problemas de motivación y la sensación de soledad que muchos alumnos sufrían en los cursos on line. Pero hasta ahora la personalización de la acción formativa y el trabajo en los espacios de comunicación de los LMS estaba en manos casi exclusivamente del profesor.

    Con el Adaptive Learning la industria parece querer dar de nuevo una vuelta de tuerca al sector de la educación. De hecho los MOOC´s (a los que habrá que analizar y seguir en profundidad durante los próximos meses) siguen pareciéndome una respuesta con una clara visión comercial de la educación (por mucho que el precio de los cursos sea muy escaso o incluso gratuito). Si el Big Data va a generar los próximos años posibilidades de negocio, por qué no observar las mismas en el sector educativo.

    Experiencias más o menos exitosas ya las hay (al menos generando gran ruido en la red). Entre las empresas internacionales Grockit y sobre todo Knewton prometen un cambio radical en la forma de ofrecer soluciones de aprendizaje. En España Blinklearning o Infantium son algunas de las empresas que han visto en este movimiento una oportunidad para la innovación y la puesta en marcha de iniciativas empresariales.

    Todavía es pronto para saber el recorrido que el Adaptive Learning va a tener en nuestro país. Sobre todo en el corto plazo. Habrá que ir desbrozando múltiples problemas y no es el menor las reticencias de los propios docentes ante la promesa de que «la máquina aprende y te ayuda», que puede llevar a ciertas inquietudes e incluso a posiciones muy críticas. También será necesario avanzar en los costes que supone establecer sistemas muy complejos de minería de datos para la toma de decisiones (en el ámbito empresarial el Data Mining todavía no está tan generalizado como a veces parecemos creer), por no olvidar que cuestiones críticas como la seguridad y la privacidad de los mismos ha de ser tomada más en cuenta de lo que hasta ahora parece hacerse en algunas experiencias en Estados Unidos.

    En cualquier caso vamos a debatir de esto mucho durante 2013, estoy convencido…

  • Comunidad de Aprendizaje en Google+

    El concepto de las Comunidades de Aprendizaje no es precisamente nuevo. Con la generalización de las redes sociales estas comunidades tomaron un nuevo empuje y no son pocas las redes sociales que se presentan como tal. De hecho, una Comunidad de Aprendizaje podría definirse como todo aquel grupo de personas que comparten intereses similares y se reúnen en un mismo entorno para compartir experiencias y reforzar la generación de conocimiento entre sus participantes.

    Durante los últimos años he utilizado las distintas redes sociales existentes como espacio de aprendizaje, uniéndome a distintas comunidades con mayor o menor recorrido temporal, aunque con resultados generalmente bastante satisfactorios. Tanto en Twitter, más complejo por el propio recorrido efímero que suelen tener los mensajes allí publicados, como en Facebook, a través de algunos grupos con un ágil funcionamiento, o en LinkedIn, donde existen infinidad de grupos en los que se puede aprender de forma colaborativa, me han sido muy útiles para poner en común diferentes experiencias tanto en el ámbito de los Social Media como en el de la Innovación Educativa. Y desde hace unos meses Google, con la renovación de su Google +, ha hecho su incursión en este entorno.

    Cuando Google + comenzó a funcionar lo probé durante unos días, imagino que como la mayoría de usuarios muy activos en las redes sociales. Me gustó su simplicidad y la sencillez que ofrece a la hora de compartir contenidos. Y por supuesto la capacidad que tiene de enlazarse con las cada vez más numerosas herramientas del complejo «ecosistema Google». Lo que no me gustó era la sensación de soledad que vivía allí. Al igual que a muchos usuarios no me parecía agradable volver a generar una comunidad cuando con Twitter, Facebook y LinkedIn ya tenía solucionado ese aspecto. Twitter como mera expresión de mi día a día, Facebook como centro de comunicación con mi núcleo de conocidos más cercano y LinkedIn como eje de mis relaciones profesionales. Google + no me aportaba mucho más (en todo caso ofrecer más información personal de la que ya tienen a los chicos de Mountain View).

    Pero hace unos semanas, en el enésimo intento de avanzar en el entorno de las redes sociales, Google + incorporó como novedad las «Comunidades» a su red social. De forma sencilla, es factible crear una o unirse a alguna existente. Y rápidamente estas empezaron a surgir y ofrecer una cara diferente de «eso» que tiene cualquier usuario de Internet con una cuenta de Google (ahora mismo en torno a 400 millones).

    Fui invitado a participar en Recursos Educativos por Juan Diego Polo, el autor de uno de mis sitios web de referencia desde hace años Wwwhatsnew, y a partir de ese momento descubrí que cada vez pasaba más tiempo en una red que hasta ahora apenas me había interesado más allá de para criticarla. Recursos Educativos ha crecido hasta superar en muy poco tiempo los 3000 usuarios. Muy enfocada en compartir recursos interesantes para la comunidad educativa, poco a poco estamos conformándola como un sitio que pueda ayudar a todos aquellos que necesiten ayuda para encontrar recursos TIC que mejoren los procesos de enseñanza y aprendizaje.

    La comunidad está abierta a todo el que quiera participar y cualquier aportación es bienvenida. Indudablemente descubrimos y aprendemos cuantos más seamos. Así pues, os esperamos a todos…

  • Comenzando una nueva locura

    Metidos ya en 2013, con las fiestas dejadas atrás, los buenos deseos asentados y los retos para el presente año fijados, voy a intentar retomar Infoconocimiento manteniendo una periodicidad más constante que durante los últimos meses. Infoconocimiento comenzó como proyecto personal allá por 2002. En aquel momento iniciaba mis estudios de doctorado en la Universidad Pontificia de Salamanca. Acababa de matricularme en el Programa de la Sociedad de la Información y el Conocimiento y me pareció una buena idea tener un espacio de expresión en el que ir publicando los avances que iba desarrollando en mi investigación.

    Durante todo este tiempo fui publicando contenidos variados. Inicialmente enfocados a la «blogosfera», que en aquellos días comenzaba a despuntar como una alternativa interesante. De hecho Infoconocimiento no se convirtió en un blog, migrando posts anteriores, hasta 2006, cuando ya todo el mundo empezaba a tener claro que la Web había cambiado y se había hecho mucho más social. Y en estos seis años ha habido posts de lo más eclécticos, incluso en algunas ocasiones con un carácter meramente personal y alejado del objetivo que inicialmente me había planteado.

    A partir de 2011 me centré especialmente en Twitter. Sigue siendo mi red social favorita, aunque en los últimos tiempos estoy empezando a cogerle el gusto a Google + y no dejo de visitar diariamente LinkedIn. Pero la verdad es que me daba pena recordar con frecuencia este espacio, esperando entristecido a un dueño que parecía haberle abandonado.

    Cuando imparto un curso siempre le dedico mucho tiempo a los blogs. Por encima de otros espacios de expresión en la Web Social creo que los blogs ayudan a las personas y a las organizaciones mucho más que el resto de redes. Requieren un mayor esfuerzo, sin duda, pero también ofrecen satisfacciones enormes. Son esa casa que mimas y en la que da gusto reposar. Por ello no tenía sentido que Infoconocimiento pasara semanas yermo, sin contenido nuevo.

    2013 comienza para mi con un reto nuevo: me embarco en la locura de desarrollar una nueva Tesis Doctoral. Hace poco más de dos años defendí la Tesis que me convirtió en Doctor en Informática. En ella me enfoqué en el uso de los blogs y los microblogs como herramienta de enseñanza-aprendizaje. Fue un trabajo que me dejó exhausto, como cualquier Tesis, supongo. Y al mismo tiempo me generó la necesidad de seguir avanzando en la investigación en Educación. Podría hacerlo sin pasar por las penurias que supone cualquier trabajo doctoral, pero algo me decía que tenía que intentarlo, que debía probarme una vez más. Y así lo voy a hacer. Durante todo este año enfocaré mis esfuerzos a indagar en como las TICS´s se pueden incorporar a las universidades. Trabajando desde un punto de vista más global que en mi Tesis. Avanzando para no quedar atrapado en lo «micro» y poder dar un salto a lo «macro», a intentar sistematizar algo tan complicado como es el uso de la tecnología en educación desde los aspectos más estratégicos y los cambios que deben producirse en la gobernanza de las organizaciones universitarias. Un reto que apenas nace, pero que afronto con la mayor ilusión.

    Así pues, a partir de ahora Infoconocimiento volverá a ser un espacio de expresión investigadora. Intentaré ir compartiendo aquí los avances y las frustraciones de mi trabajo como doctorando. Y espero poder aportar en él alguna ayuda a aquellos que, como yo, estéis involucrados en alguna investigación sobre educación. Comienza la locura…

  • Dejando atrás 2012

    Falta una semana para que termine este año y como en muchos sitios web, es momento de hacer resumen en Infoconocimiento de un año que, tristemente para este que escribe, no pasará a la historia entre los mejores años profesionales que ha vivido.

    2012 ha sido el año en el que la Educación ha sido uno de los temas más importante en la agenda informativa. Pero por desgracia en la mayoría de las ocasiones ha venido acompañado con noticias que tenían que ver con recortes, con despidos, con caída en la financiación, con malas noticias que no permiten ver una luz al final del triste túnel en el que nos encontramos perdidos desde hace cuatro años. No solo la Educación, todos los servicios públicos en los que tanto hemos confiado desde hace décadas parecen empezar a desmoronarse, mientras miramos asombrados y aterrorizados a un futuro que parece ensombrecerse cada vez más.

    Desde el desempleo, absolutamente desbocado, hasta la actuación de nuestra clase política, alejada definitivamente de los ciudadanos, España parece vivir en una encrucijada de la que es difícil escapar. Da igual dónde pongamos la vista, el pesimismo se ha instalado como una losa imposible de levantar y aquellos que deberían insuflar las ganas de superarlo no parecen los más indicados. No importa, pensarán algunos: todo pasa, todo se supera. Aunque cada día parece más difícil aguantarlo.

    Desde el punto de vista de la Web hemos asistido a la ubicuidad plena de las redes sociales. A un dulce caos en el que el ruido se generaliza, aunque en el que por fortuna todavía podemos indagar y encontrar iniciativas interesantes. Recuerdo que hace años un compañero profesor de la universidad me preguntaba qué sentido tenía el que todo el mundo pudiera opinar, si las opiniones solo se enfocaban en la violencia verbal y la intolerancia. En aquellos días yo, convencido de las bondades de la Web 2.0 discutía con él defendiendo las bondades de la democratización de acceso a las herramientas de «opinión». Hoy, en muchas ocasiones, me asaltan dudas sobre qué es lo que estamos haciendo mal. ¿Realmente la Web Social nos está haciendo más libres, más justos, más inteligentes? Será algo que deberemos seguir mirando con una perspectiva cada vez más crítica.

    En lo que atañe a mi vida profesional ha sido un año para olvidar. Tras volver a Malta tuve que cerrar el proyecto del EMUI por falta de financiación. He sido rechazado por todas las universidades en las que he intentado obtener una plaza de profesor. Y en una, en la que me aceptaron, finalmente no hubo alumnos suficientes para poder incorporarme a ella. No he conseguido ni una sola de las becas postdoctorales a las que me he presentado. Incluso los papers que tenía aprobados han visto su publicación retrasada por razones, en ocasiones, incomprensibles. He continuado impartiendo cursos de formación continua, pero con un ritmo cada vez menor y unas condiciones que me hacen retrotraerme a 15 años atrás.

    2012 se acaba y ojalá solo sea una mancha en nuestra memoria. 2013 debe ser el año en el que salgamos de este agujero. En el que, si bien no logremos nuestros sueños, al menos podamos sonreír más que durante este año nefasto.

    Siempre me he considerado una persona optimista y positiva. Así pues, para todos, incluso para aquellos que son responsables de que este año que se marcha sea tan solo un mal recuerdo, mis mejores deseos. Nunca he hecho una petición de «Próspero Año Nuevo» con tanto convencimiento de su necesidad. Hemos de conseguirlo. Tenemos que salir de este agujero….

  • A jugar!

    Los niños aprenden jugando. Y un día alguien decide que ya son mayores para seguir con juegos y que la Escuela tiene que convertirse en algo «serio». Casi de la noche a la mañana el entorno de diversión y esparcimiento es sustituido por currículos que inciden en que el aprendizaje debe estar dentro del aula y el juego mantenerse fuera de ella, en los espacios de asueto. Los niños se convierten en adultos y los juegos se convierten en ese espacio observado desde lejos o, en el mejor de los casos, practicado en momentos específicos que no afecten a la actividad profesional.

    Por fortuna nuestra sociedad está cambiando. Lo que algunos consideran como un proceso de inmadurez puede ser entendido por otros como un descubrimiento de nuevas perspectivas vitales acordes a un mundo distinto. Para la vida, la carrera profesional y, por supuesto, para el aprendizaje. Jugar está en nuestros genes. Divertirnos es parte de nuestra experiencia vital. Competir pero disfrutar haciéndolo es algo que durante mucho tiempo se obvió. Hasta la popularización de un horrible término anglosajón: «gamificación«. Horrible como neologismo pero que empieza a crecer y obtener adeptos que descubren que la vida no tiene por qué ser aburrida. Desde el mundo de la empresa y, por fin, desde el aprendizaje. En todas las etapas y todas las edades.

    La infografía «Gamification of Education» de Knewton y Column Five Media, incorporada originalmente en esta entrada, ya no está disponible desde su dirección histórica.

    Siempre me he preguntado la razón por la que en la escuela primero y posteriormente en la universidad se olvidaba ese concepto y ahora que puedo retomarlo, aun siendo tachado de oportunista, voy a indagar en él profundamente. Espero poder cambiar con él buena parte de la metodología de mis clases para el próximo curso (siempre que los buenos augurios se confirmen y regrese a las aulas) y deseo que a partir de octubre volver a descubrir el juego en clase sea tan positivo para mi como para mis futuros alumnos…

  • La Educación Prohibida

    Hoy se ha estrenado «La Educación Prohibida» un ambicioso proyecto, en cuya financiación han colaborado cientos de personas por la vía del crowdfunding, que está llamado a marcar un hito en la forma que tenemos de entender la educación, la enseñanza y el aprendizaje. Las propuestas que se plantean durante las casi dos horas y media que dura el documental no serán nuevas para muchos docentes. Especialmente para aquellos que más preocupados están por la innovación educativa, por el replanteamiento de un sistema cuyos frutos cada vez son más decepcionantes y por la búsqueda de un aprendizaje que nos haga mejores, como personas y como sociedad, en último término.

    «La Educación Prohibida» narra a modo de documental, con entrevistas a expertos de Latinoamérica y España cuáles han sido los pasos que nos han llevado en los últimos siglos a reproducir un esquema educativo como el que vivimos. Y está sazonada con animaciones y dramatizaciones, de forma que el resultado final sea no solo interesante de seguir, sino apasionante. Desde el punto de vista de los expertos en educación, incluso de los más «disruptivos», no me cabe duda de que en el documental se vierten opiniones que pueden ser discutibles e incluso polémicas. Pero en cualquier caso es un trabajo tan valiente y necesario que merece la pena verlo, disfrutarlo y a partir de ahí desarrollar un debate sensato sobre cómo queremos que sea la educación a partir de los próximos años.

    Vivimos en la crisis más grave que se recuerda en el mundo occidental. Muchos de los paradigmas de nuestra sociedad del bienestar están siendo redefinidos. Incluyendo en ellos los sistemas educativos. Y nos enfrentamos a la encrucijada de hacer que lo más importante de todo, la EDUCACIÓN sea aquello que nos marque un futuro que sea mejor. El debate educativo no puede cerrarse en estos momentos. Ni permitir que sea monopolizado por quiénes únicamente quieren dar una vuelta de tuerca a «lo establecido». La política, con sus acciones, marca una línea de actuación. Pero los ciudadanos, los educadores y, en último término, los educandos, merecen tener otras alternativas.

    «La Educación Prohibida» puede parecer un documental hecho para maestros y profesores implicados con corrientes pedagógicas «diferentes». Pero nada más lejos de la realidad. La Educación nos afecta a todos. Es nuestra vía de desarrollo como personas desde que somos niños. Y marca nuestro futuro como actores en una sociedad que somos todos nosotros, los que ya salimos de la escuela, los que están en ella y los que están por llegar. Por eso, merece la pena que todo el mundo lo vea. Es bueno saber que no solo en países como Finlandia, cuyo modelo siempre se pone como ejemplo, se tienen opciones.

  • Cambio de vida, en pocos días…

    Durante el último año y medio he estado disfrutando una experiencia fascinante, la posibilidad de vivir en Malta y estar a cargo de la coordinación del Euro-Mediterranean University Institute en la isla. Aunque ciertamente el Instituto no ha despegado como nos hubiera gustado (los malditos problemas de financiación que nos atenazan a todos, especialmente a las universidades públicas), en el plano personal este tiempo ha servido para comprender las características especiales que genera la insularidad y el pequeño tamaño de un país como Malta. Ha sido un proceso que me ha permitido continuar investigando sobre aspectos relacionados con los Social Media así como con los nuevos entornos de aprendizaje, en los que la incorporación de la tecnología y una nueva visión de los procesos de enseñanza están cambiando las sociedades.

    Al igual que hace casi un año me preparaba para establecer mi base de operaciones de forma temporal y durante un trimestre fuera de Malta, en Eslovaquia, en esta ocasión no habrá una vuelta a este pequeño país que tan bien nos ha tratado y que dejará una marca imborrable en nuestro recuerdo. Malta ha cumplido con creces nuestras expectativas y tanto para investigadores como, especialmente, para emprendedores que estén dispuestos a lanzarse a la aventura de trabajar en un entorno internacional, es absolutamente recomendable.

    A fecha de hoy no sé donde estaré viviendo dentro de un mes. Lógicamente tengo alguna idea al respecto, aunque no hay nada cerrado. Lo que espero es poder volver a las aulas, puesto que durante este período, aunque he impartido bastantes cursos de formación continua, el contacto diario con mis alumnos ha sido lo que más he echado de menos. Y es que al final, cuando uno se siente profesor sobre todas las cosas es difícil sentirse completamente satisfecho estando alejado de la docencia.

    Infoconocimiento se ha mantenido en silencio durante más tiempo del que me hubiera gustado, pero a partir de ahora volverá con bríos renovados. Especialmente en cuanto este verano de ciertas incertidumbres termine. Y es que ante un momento como el que todos estamos viviendo, mantener la ilusión en que lo que nos va a ocurrir en el futuro va a ser mejor, es necesario, cueste lo que cueste. Cerramos un capítulo y abrimos otro. Y desde aquí espero poder contarlo…

  • Volviendo, aunque sea a base de fotos…

    No, no me he ido. Aunque sigo publicando sobre todo en Twitter….

    Vía @eraser

  • Social Media: antes de empezar…

    Muchas veces me encuentro en los cursos que tengo la oportunidad de impartir sobre el uso de redes sociales en la empresa y los «Social Media»  que los participantes necesitan respuestas rápidas y concisas. Recetas a las que no puedo dar respuesta puesto que nunca he creído que las recetas sirvan en el mundo de la empresa. Si sirvieran todos tendríamos montado un Inditex, un Apple o un Google. Pero ciertamente en el mundo de la Web Social se ha escrito tanto durante estos últimos años que parece que con abrir una página en Facebook y un perfil en Twitter al día siguiente la empresa va a obtener miles de nuevos clientes y pingües beneficios.

    Sin duda los tiempos que vivimos nos llevan a no tener casi tiempo para reflexionar sobre lo que queremos hacer en Internet y cómo hacerlo. Y esto es especialmente notable en el caso de las pequeñas empresas, acuciadas por una realidad económica nefasta y sin apenas tiempo para dedicar a su estrategia. Vivimos un día a día que, en estos momentos nos marca que participar en la Web Social es un imperativo, que hay que hacerlo cuanto antes, so pena de dejar pasar un tren que si no subimos ahora mismo no volverá a pasar.

    Sin embargo a cualquier empresario que tenga éxito (no usaré la tan manida palabra emprendedor) siempre se le observan unas dotes claras para la estrategia, para poder identificar objetivos de negocio y como ponerlos en práctica. Y en el uso de los Social Media esto es especialmente importante, por mucho que queramos lanzarnos a buscar «Me gusta» antes siquiera de saber por qué.

    Durante estos días en que he podido compartir con un gran número de estudiantes un curso on line sobre el uso de Facebook he sido nuevamente consciente de ello. Y esta mañana, gracias a que he encontrado un artículo de Barry Hurd que me ha parecido interesante, he publicado en el campus virtual una adaptación traducida del mismo.

    No me han gustado nunca los posts de «listas». Creo que resultan aburridos y en la mayoría de ocasiones un mero «canto al sol», pero en este caso voy a hacer una excepción y a publicar las preguntas que aparecen en dicho artículo ya que creo que son claves antes de empezar a plantear el trabajar en un ámbito tan complejo como el de la Web Social. Posiblemente no aporte mucho entre los cientos de posts dedicados a lo mismo, pero no creo que haga daño.

    Tal vez antes de comenzar a trabajar en las redes sociales desde un punto de vista corporativo todas las empresas deberían preguntarse:

    1. ¿Cuánto cuesta todo esto?

    2. ¿Con cuáles de estas herramientas alcanzaremos nuestros objetivos de negocio?

    3. ¿Hay algún tipo de beneficios que podamos obtener con «bajo coste»?

    4. ¿Qué estamos realmente tratando de lograr?

    5. ¿Cuánto tiempo nos va a llevar?

    6. ¿Tenemos algún tipo de objetivos o de informes para medir los proyectos en Social Media?

    7. ¿Cuál es el apoyo presupuestario con el que contamos?

    8. Si no tenemos presupuesto, ¿Podemos reasignar algunos recursos a ello?

    9. ¿Sabemos en qué parte de nuestra estrategia online puede haber problemas?

    10. ¿Hay alguien dentro de la organización que sepa como hacerlo?

    11. ¿Tenemos identificados dentro de la organización personas que puedan liderar las nuevas iniciativas?

    12. ¿Quién
    tiene la responsabilidad final dentro de la empresa en la comunicación online?

    13. ¿Quién va a mantener nuestra presencia en los medios sociales?

    14. ¿Tenemos la confianza de la dirección?

    15. ¿En la actualidad sabemos quién está hablando fuera de la empresa sobre nuestro negocio?

    16. ¿Qué grupos e individuos son los responsables de las actividades de Social Media?

    17. ¿Hay algún tipo de política interna más o menos formalizada sobre los Social Media?

    18. ¿Hemos consultado con nuestra asesoría jurídica?

    19. ¿En qué plataformas tenemos actualmente una presencia digital?

    20. ¿Qué plataformas son las más utilizadas por los empleados?

    21. ¿Tenemos un modo para seguir y coordinar de los esfuerzos en los Social Media?

    22. ¿Sabemos dónde están nuestros clientes cuando «navegan»?

    23. ¿Tiene nuestra empresa una «voz» en Internet?

    24. ¿Hay usuarios que estén produciendo algún tipo de contenido para nosotros?

    25. ¿Podemos evaluar nuestros activos de información en un contexto digital?

    26. ¿Sabemos que herramientas de comunicación querría utilizar el cliente con nosotros?

    27. ¿Podemos obtener «inteligencia competitiva» en el mercado online?

    28. ¿Tenemos alguna forma de enfocarnos en aquellos datos que sean «procesables»?

    29. ¿Hay problemas en Recursos Humanos para retener o atraer a los mejores talentos?

    30. ¿Tenemos un plan de ventas que nos permita tomar ventaja online?

    31. ¿Tenemos algún método de análisis de los esfuerzos realizados en los Social Media?

    32. ¿Comprendemos el valor de la sindicación intelectual (difícil de traducir. Entiendo que hace referencia a la capacidad de otros de generar información de valor para nuestra empresa)?

    33. ¿Hemos hecho algún esfuerzo para movilizar y animar a los seguidores de la empresa?

    34. ¿Tenemos tiempo?

    35. ¿Podemos aprovechar las oportunidades cuando aparecen?

    36. ¿Existe alguna información sobre nosotros que no estemos siguiendo y que debiéramos hacerlo?

    37. ¿Podemos destacar nuestros logros y mejorar la participación?

    Muchas preguntas, algunas de difícil respuesta, pero que de una u otra manera deberían tenerse en cuenta. La Web Social y los «Social Media» pueden generar beneficios para la organización, pero siempre que esta sea capaz de asumir el reto de una forma coherente. Algo que por otro lado se hace con el resto de acciones de cualquier organización…

  • Recopilando enlaces

    De mis dos líneas de investigación, el trabajo en el ámbito de los «Social Media» y la enfocada en la innovación educativa, es esta última la que más me agrada, no lo voy a negar. No supone que no investigue a diario en lo que ocurre en el uso de las herramientas colaborativas usadas para la mejora de los procesos de marketing y comunicación en las organizaciones, pero donde creo que se están dando pasos realmente impresionantes a diario es en el área de la educación.

    En Infoconocimiento publico mucho menos de lo que me gustaría, y desde luego con una periodicidad bastante anárquica, algo que no ocurre en Twitter, herramienta que uso de forma compulsiva permanentemente. Dada mi verborrea twittera pueden mezclarse tweets de carácter personal con otros en los que me meto en charcos políticos (más veces de la cuenta) o con esa basura cibernética que los twitteros desaforados acabamos lanzando sin poder remediar. Pero también aprovecho Twitter para tratar de compartir los avances en el mundo educativo, especialmente con el apoyo de herramientas tecnológicas. No hay día que no dedique un buen rato a bucear por decenas de páginas intentando aprender de los pasos que se dan, muchas veces en España aunque las más fuera de ella.

    La mayoría de estos enlaces los voy lanzando mezclados entre lo que se me pasa por la cabeza, en ese monólogo-conversación sin fin al que nos empuja la herramienta del pajarito. Y muchos de ellos pueden pasar desapercibidos, especialmente dado que el número de usuarios de Twitter aumenta cada día más y nuestros Timeline comienzan a llenarse de mensajes de todo tipo. Por eso he decidido usar Scoop, una interesante plataforma que de forma muy sencilla permite ir generando un repositorio de enlaces con un diseño bastante agradable. Uso también Delicious desde hace mucho tiempo, pero creo que en este caso centralizar en un sitio todos los enlaces relacionados con innovación educativa puede ser interesante.

    Así pues, dado que sería bastante reiterativo republicarlos aquí, si os interesa el mundo de la innovación educativa espero que en ese nuevo espacio podáis encontrar buenas ideas…