Categoría: Archivo de Infoconocimiento

Archivo histórico de entradas publicadas originalmente en Infoconocimiento.

  • Motivos por los que hacer un máster en Social Media

    Hacer un máster en Social Media puede ser un paso definitivo para tener éxito en el ámbito profesional y, especialmente, para mejorar las habilidades como gestor de redes sociales en una empresa. Aquí te dejo 10 motivos por los que hacer un máster de estas características te puede ayudar a obtener un mejor recorrido académico y laboral:

    1. Aprendizaje especializado: Un máster en social media puede proporcionar una educación especializada y en profundidad sobre las estrategias, técnicas y herramientas más efectivas para gestionar y crear contenido para plataformas de redes sociales.
    2. Demandado en el mercado laboral: La demanda de especialistas en social media está en aumento y tener un título de posgrado puede hacer que su currículum se destaque en un campo altamente competitivo.
    3. Desarrollo de habilidades: Al cursar un máster en social media se adquieren habilidades en gestión de comunidades, análisis de datos, estrategia de contenidos, publicidad en línea, SEO, entre otros, lo que puede mejorar las habilidades técnicas y comerciales que se buscan en el mercado laboral.
    4. Comprender las últimas tendencias: Los programas de máster en social media suelen centrarse en las últimas tendencias y novedades en el mundo de las redes sociales, lo que permite a los estudiantes mantenerse actualizados sobre las últimas herramientas y técnicas.
    5. Desarrollo de redes: Al cursar un máster en social media, los estudiantes tienen la oportunidad de establecer contactos con otros profesionales de la industria, lo que puede ser valioso para encontrar oportunidades laborales y colaboraciones futuras.
    6. Experiencia práctica: Muchos programas de máster en social media ofrecen la oportunidad de trabajar en proyectos prácticos en los que los estudiantes pueden aplicar las habilidades y estrategias que han aprendido en el aula.
    7. Innovación empresarial: Los programas de máster en social media a menudo enseñan cómo aplicar las técnicas de social media a la innovación empresarial y pueden proporcionar a los estudiantes una comprensión más amplia de cómo las redes sociales pueden ayudar a las empresas a crecer y expandirse.
    8. Desarrollo de una marca personal: Los estudiantes que completan un máster en social media pueden mejorar su propia marca personal y ampliar su presencia en línea a través de las habilidades y estrategias que han aprendido.
    9. Capacidad para trabajar en diversas industrias: Un máster en social media puede ser útil para una variedad de campos, ya que muchas empresas y organizaciones están utilizando las redes sociales para promocionar sus productos y servicios.
    10. Crecimiento profesional: Un título de posgrado en social media puede abrir puertas a oportunidades de crecimiento profesional y ascensos en una empresa o industria.

    ¿No sabes todavía qué programa elegir? El Máster en Redes Sociales de la Universidad Internacional de La Rioja, UNIR, puede ser la mejor elección para ti. No dejes de visitar su web y de solicitar información.

  • Perdone, ¿por casualidad es usted Ian Gibson?

    26 de enero de 1983. El frío invierno de la meseta castellana se deja sentir en los huesos mientras tres adolescentes vuelven a casa para comer rápidamente antes de regresar a la jornada vespertina en el instituto. Tienen 14 años apenas cumplidos y no parecen ser muy diferentes de cualquier chaval de su época. Los tres visten con la «coreana» de moda. Los tres odian tener que acudir a diario a clases que creen que no sirven para nada. Los tres acumulan un inmenso cerro de suspensos ya en la primera evaluación. Acaban de empezar 1º de BUP y para la mayoría de sus profesores, ellos y buena parte de sus compañeros, no son más que una pandilla de «verracos» que se dedican a perder el tiempo hasta que sus padres les pongan a trabajar.

    Vuelven a casa hablando de política. Mientras dos de ellos se consideran socialistas y están eufóricos por la reciente victoria del PSOE, uno de ellos se manifiesta anarcosindicalista. Discuten sobre Marx, sobre Bakunin, sobre la Guerra Civil. Los tres ven la única cadena de televisión existente y tienen La Clave, un programa muchas veces ininteligible para sus poco amuebladas cabezas, como punto de referencia de sus bizantinas conversaciones. Están en plena edad del pavo, en la que mezclar política con agrias luchas dialécticas sobre si AC/DC son mejores que esos nuevos que se llaman Iron Maiden es lo habitual. La confusión del adolescente. Ni tan siquiera adornada por ingenuos sueños de lo que puede deparar el futuro.

    De pronto, mientras caminan por la Plaza Mayor, uno de ellos casi lanza un grito: «¿Habéis visto? ¡Ian Gibson!». Sus dos compañeros le miran con incredulidad. Los tres han visto hace unas semanas un programa de La Clave sobre José Antonio Primo de Rivera y los tres saben que Ian Gibson es un escritor extranjero que ha publicado no hace mucho un libro titulado «La noche en que mataron a Calvo Sotelo». No lo han leído. Y tampoco tienen muy claro quién era ese señor, aunque han quedado deslumbrados por el escritor que dice en la tele lo que ellos quisieran ser capaces de expresar. «Imposible. Qué va a hacer Ian Gibson en Aranda». «Tu estás tonto». Pero aun así los tres dan media vuelta y comienzan a seguir a un tipo alto, con pinta de extranjero despistado, que desentona entre los paisanos burgaleses. Al comienzo de la Calle Isilla ya no pueden aguantar más y uno de ellos, espoleado por la vergüenza de sus dos compinches, hace el esfuerzo de adelantar el paso. «Perdone, ¿por casualidad es usted Ian Gibson?». «Por casualidad, no. Soy Ian Gibson» es la respuesta que recibe mientras unos ojos claros parecen taladrar a los chavales. El escritor contesta muy serio aunque un instante después lanza una inmensa sonrisa que deja a los chicos sin palabras. «¿Qué le trae por Aranda? Es increíble verle aquí» espeta el valiente, mientras que la incredulidad del irlandés da paso a la diversión por ser interrogado por tres micos que apenas deben haber salido del colegio. «He venido a comer. Estoy buscando este restaurante…». Aranda de Duero, la capital del lechazo y del vino. Qué si no podría hacer allí. Al momento los tres pelones le proponen acompañarle. Casa Corrales es el destino. Destino cercano hasta el cual la conversación vuelve a la época de la República Española. Los tres adolescentes oscilan entre dar su opinión y escuchar al hispanista en una clase de historia única, personal, total y absolutamente irrepetible. Breve, también. Que termina con tres apretones de mano, muy serios y un «por favor, nos podría firmar un autógrafo» casi musitado al cuello de la parca azul.

    Autografo_GibsonLlegan los chavales a sus casas para comer. Con más de una hora de retraso. Y apenas un rato después vuelven a encontrarse. La bronca recibida por la tardanza no parece haber sido insalvable. Los tres preciados papeles garabateados han servido como salvoconductos en esta ocasión. Hasta la próxima pelotera en casa, que no tardará en llegar. Odian el instituto. Odian las clases y a sus profesores. El mundo les odia a ellos. Tienen 14 años.

    1993. Han pasado diez años. Uno de ellos trabaja en Televisión Española. Aquella en la que Ian Gibson había aparecido y había guiado los debates de su adolescencia. Otro, hace un año que ha terminado la Licenciatura en Historia. El tercero, tras acabar su primera carrera, está a punto también de licenciarse en Historia Contemporánea. Recuerdan aquel lejano día. Lo comentan. Se sorprenden de los giros que da la vida. No son los desahuciados mentales que les suponían en el instituto. Y recuerdan la figura de Gibson. Han leído a Lorca. No solo por la genialidad del poeta, sino porque aquel héroe que les hizo caso en vez de mandarles al cuerno lleva años escribiendo sobre él. Uno de ellos se conjura ante el resto: «algún día volveré a ver a Ian Gibson. Le recordaré nuestro encuentro y le pediré de nuevo que me firme un autógrafo». Sus dos compañeros saben que así será. Y que ellos también harán lo posible por repetir aquel momento.

    11 de junio de 2017. Más de 34 años después de aquel frío día de enero. Ian Gibson ha seguido escribiendo y publicando. Es considerado uno de los mejores hispanistas del mundo. Hace décadas que vive en España y su último libro, «Aventuras ibéricas» hace poco que ha visto la luz. Un recorrido por el país que un día le acogió, un ensayo que ofrece retazos de una vida, a caballo entre lo autobiográfico y lo costumbrista. El escritor cumple con su trabajo visitando la ineludible cita de la Feria del Libro de Madrid. Día de firmas y día de anécdotas. Como la de enfrentarse a una edición del libro en la que las erratas de los mapas que lo abren y lo cierran hacen que se pierda un poco el sentido de la obra. Y como la de encontrarse con uno de aquellos niños de hace más de treinta años. De escuchar de su boca lo que significó aquel momento para aquel crío. De mirar asombrado el ajado papel, amarillento por el paso del tiempo, y recordar de pronto la fecha y el motivo de su visita a Aranda de Duero aquel 26 de enero.

    Gibson2017El escritor y el niño que hace ya muchos años abandonó la inocencia comparten una cerveza. Vuelven a hablar de política. Y de historia. Y de España. Y se produce el momento esperado. Tantos años después las palabras vuelven a juntarse en una dedicatoria, tan especial como deseada. El tiempo parece detenerse y el hombre que una vez, siendo niño, regresó a su casa volando de emoción, vuelve a vivir aquella sensación al despedirse. «Por casualidad, no. Soy Ian Gibson.»…

  • Internet de las cosas

    Hace un par de semanas tuvo lugar en Madrid un evento TEDxGranVía organizado por Javier Villarrubia, buen amigo desde hace años, que me invitó a participar en algo que, de por sí, era un desafío en sí mismo: hablar del Internet de las cosas. Son muchos años los que llevo trabajando en Internet, de forma que me apetecía poner en común con los asistentes algunos de los retos que Internet nos va a ofrecer los próximos años. Y no solo de futuro, sino de un presente tan tangible como cotidiano. Y por otro lado, siempre he admirado los eventos TED por su capacidad de condensar en muy poco tiempo ideas y reflexiones que tratan de ser evocadoras, rupturistas o simplemente diferentes.

    He de decir que los poco más de 16 minutos con los que contaba me atenazaron como nunca. La presión de ver cómo el cronómetro corre delante de tus ojos mientras hilas la narrativa que previamente has visualizado en tu cabeza es inmensa. Tanto que después de terminar no me sentía demasiado satisfecho con el resultado. De hecho, tras ver el vídeo observo que me trabuqué en demasiadas ocasiones y que alguno de los mensajes que me hubiera gustado lanzar no aparece tan claro frente a ciertas reiteraciones innecesarias. Pero lo achacaré a los nervios de ser mi primer TED y a la propia presión del «directo».

    En cualquier caso, aquí está la charla completa:

    Además, por si os pudiera interesar, aunque obviamente era tan solo un apoyo visual, aquí tenéis también la presentación que utilicé:

    En definitiva, fue un espacio para la reflexión del que me gustaría no olvidar el cierre, al que llegaba con demasiada premura: el futuro de Internet va a tener mucho que ver con la ética, tanto o más incluso que con la tecnología. Y ese es un campo que no deberíamos dejar de explorar, so pena de llegar a encontrarnos en un punto en el que tengamos que volver la vista atrás y preguntarnos dramáticamente la razón por la que no lo hicimos…

  • Clase invertida en el aula de ELE II. Blendspace

    Siguiendo con la metodología de la clase invertida, que iniciaba en el post anterior, en esta ocasión la herramienta elegida para plantear una unidad ha sido Blendspace (redenominado como TES), otro servicio web interesante que puede ayudarnos a organizar lecciones o unidades de una forma diferente: con parte de la actividad realizada por los alumnos en su casa y posteriormente, en el aula, la puesta en marcha de una serie de actividades que ayuden al refuerzo de los conocimientos.

     

    Blendspace es un servicio web mucho más versátil que otros como Edpuzzle ya que nos permite integrar diferentes componentes, tanto gráficos como texto y que nos permiten ofrecer un entorno más abierto al descubrimiento por parte de nuestros alumnos. En este caso, para una unidad enfocada en el ámbito etnográfico y cultural español he optado por la clásica descripción de algunas de las fiestas populares más conocidas del país para que, tras el descubrimiento por parte de los alumnos de algunos de sus aspectos más conocidos, se trabaje posteriormente en el aula la habilidad conversacional.

    A continuación podemos ver la ficha de la unidad didáctica:

     

    De nuevo nos encontramos con una posibilidad diferente a la que estamos acostumbrados: la clase se convierte en un entorno en el que poner en práctica lo previamente indagado. En la enseñanza del español esta metodología nos puede ayudar a romper la clásica desmotivación que aparece ante clases que puedan ser consideradas por los alumnos como reiterativas y con alto peso en el componente gramatical y ayudarnos a acompañarles en el proceso de aprendizaje. Nuevas herramientas para un objetivo fundamental, aprender mejor…

  • Clase invertida en el aula de ELE I. Edpuzzle

    La clase invertida o flipped classroom es una de las metodologías que más popular está siendo en los últimos tiempos. Al margen de todas las críticas que pueden hacérsele, tanto desde el punto de su presunta originalidad como desde la facilidad para ponerla en marcha, no cabe duda que es una tendencia a tener muy presente en todo tipo de acciones formativas. Y desde el punto de vista de las herramientas tecnológicas y los servicios web empiezan a surgir algunos que intentan ayudar al profesor a la puesta en marcha de iniciativas en este sentido.

    Edpuzzle es uno de estos servicios web. Planteado de forma muy sencilla como una herramienta que permite a los profesores la edición de vídeo y la incorporación de componentes como audio, texto, comentarios o cuestiones sobre la pieza videográfica, puede quedar un tanto pobre comparado con otros servicios web más potentes. Pero aún así puede resultar interesante plantear alguna actividad con él y resolverla posteriormente en el aula.

    En el marco del máster en enseñanza de español como lengua extranjera que estoy realizando he llevado a cabo alguna de estas actividades y tal vez pueda resultar de interés. En este caso es una actividad muy sencilla para trabajar aspectos relacionados con la nomenclatura en español de las distintas partes del cuerpo humano. Los objetivos de aprendizaje se centrarían en trabajar las destrezas de lectura, comprensión oral y escritura en el domicilio de los alumnos y la destreza de comunicación oral en el marco de la clase presencial.

    Como se puede apreciar es una actividad para un grupo de nivel A1 según el Marco Común Europeo de Referencia y el tiempo de realización es muy bajo, tanto por parte del profesor, aproximadamente 15 minutos, como por parte de los alumnos, en torno a los 15 o 20 minutos.

    A continuación podéis ver completa la ficha de la actividad:

    Edpuzzle no es la herramienta más rápida de todas las existentes, ni tan siquiera la más versátil, ofreciendo muchas veces problemas engorrosos, como la dificultad de edición de algunos vídeos, el acceso de otros usuarios al material o sus propias limitaciones, pero en cualquier caso puede ser interesante revisarla por si en se decide utilizarla para acciones puntuales.

    ¿Seguimos dando la vuelta a la clase?…

  • Un mes para las elecciones: ¿La Universidad? Ah, esa cosa molesta…

    Falta un mes para que en España se celebren elecciones generales. Todo el mundo coincide en que esta cita electoral va a ser una de las más importantes de los últimos años. Tal vez porque el gobierno resultante de las mismas debe ser el encargado de llevar adelante la tan cacareada recuperación económica. O porque el escenario electoral presupone cambios en la composición del Parlamento. O simplemente porque es la coletilla que hay que decir o publicar mediáticamente en las vísperas de cualquier elección de un nuevo gobierno.

    En el próximo mes seguro que asistiremos a la avalancha de propuestas y promesas electorales, de uno u otro signo. Los partidos políticos nos sorprenderán con ese documento llamado «Programa Electoral» que suele asemejarse a una carta a los Reyes Magos. En la que lo único que no aparece es el carbón que tantas veces recibimos los ciudadanos. Esos programas que mezclan de forma alquímica ingredientes tan variados como confusos, para que finalmente la actuación de gobierno se desarrolle en el día a día «a como dé lugar»…

    ¿Cuáles son las propuestas de los principales partidos políticos para la universidad española? A un mes de las elecciones seguimos sin saberlas. Bien es cierto que la universidad es la eterna damnificada por comisiones y subcomisiones de expertos que desarrollan documentos que acaban por convertirse en papel mojado. Trabajos que acaban durmiendo el sueño de los justos sin que se tomen decisiones al respecto y que significan que la universidad continúe siendo un paquebote a la deriva. Expertos, de todos los colores. Opiniones, en medios especializados y en tertulias. Papeles, tan trasnochados como las viejas fichas amarillentas que todavía se ven en algunas aulas. Propuestas, pocas, sin concretar, sin discutir y, sobre todo, sin aplicar.

    elecciones20d¿Qué quieren hacer los partidos políticos españoles con la universidad española? ¿Qué piensan de la gobernanza de las universidades? ¿Cómo plantean afrontar las necesidades de financiación? ¿Cuál es la opinión acerca de los estudios de Grado o de Postgrado y su calidad o falta de ella? ¿Cuáles son los planteamientos acerca de los retos ante la enseñanza-aprendizaje universitario en la denominada «Sociedad del Conocimiento», desde el punto de vista del día a día? ¿Cuál debe ser el papel de la universidad ante estudiantes que no tienen nada que ver con los de hace décadas? ¿Qué pueden esperar los profesores de la universidad? ¿Cuál va ser ser carrera dentro de la misma? ¿Cómo va la universidad a afrontar el desarrollo y la transmisión de la ciencia y el conocimiento los próximos años? ¿Cuál debe ser el papel de las instituciones de la sociedad y del entorno, desde las empresas hasta las organizaciones sociales? ¿Quién debe participar en ello? ¿Cómo? En definitiva, ahora que tanto se habla de reformas, ¿qué reformas se proponen para la universidad y quiénes deben actuar como motor para desarrollarlas?

    En España tenemos 83 universidades, entre públicas y privadas. Es posible estudiar más de 2600 Grados y más de 3600 másteres. Más de un millón y medio de estudiantes están matriculados en las diferentes opciones. Y hay más de ciento quince mil profesores. Con un presupuesto global cercano a los diez mil millones de euros. Pero todo esto parece no ser lo suficientemente importante para las fuerzas políticas, TODAS, que nos pedirán, rogarán e incluso exigirán su voto durante las próximas semanas.

    La universidad es una de las piezas clave de un país. La educación lo es. Y la educación superior se convierte en el último proceso que permite a una nación tener personas y profesionales preparados para asumir los retos más complicados. Un país que no sea capaz de conseguir que su sistema universitario avance es un país con el freno atascando las ruedas motrices. Pero de nuevo nos encontramos ante la inanición de propuestas, de ideas, de debate. No necesitamos grandes planteamientos genéricos, como no me cabe duda de que aparecerán en esos panfletos electorales que están por llegar. Tenemos la imperiosa necesidad de saber qué es lo que se quiere hacer, en todos los aspectos. Y la garantía de que se tratará de llevar adelante.

    Seguiremos esperando hasta que, quién sabe, cuando los nuevos planteamientos lleguen sea demasiado tarde…

  • Breve explicación de las diferencias entre los verbos «ser y estar»

    Una de las primeras actividades que he tenido que realizar en el Máster en Enseñanza de Español como Lengua Extranjera en el que estoy inmerso ha sido preparar una unidad didáctica para enseñar las diferencias entre dos de los verbos más utilizados en español: «Ser» y «Estar». Desde luego las diferencias son muy grandes y hay tantas acepciones y excepciones como la endiablada gramática española puede ofrecer. En cualquier caso, una primera aproximación para estudiantes del nivel inicial o A1 sobre las diferencias entre los verbos «ser» y «estar» podría ser esta:

     

    Sigo avanzando en el Máster y sigo aprendiendo. Sin ser lingüista, muchos aspectos de la enseñanza del español se me hacen a mi casi tan complejos como a una persona que estuviera aprendiendo la lengua. Pero desde luego este viaje es apasionante…

     

     

  • Reinvención

    Siempre he pensado que no es malo reinventarse académicamente. Al menos en mi caso ha sido una constante desde que terminé mi licenciatura en Filosofía y Letras (Geografía e Historia), allá por el año 1992. Después de trabajar en la Universidad de Alcalá como profesor de historia comencé a desarrollar mi labor profesional en el mundo del marketing y me formé en ese área hasta el punto de que a día de hoy sigo viviendo en buena medida de todo lo que aprendí en aquellos años. La mayoría de la docencia que imparto en la universidad tiene que ver con el marketing online y los negocios digitales, aunque también con el marketing tradicional, la gestión del conocimiento o la dirección de empresas.

    Cuando empecé a trabajar con mi tesis doctoral empecé a desarrollar buena parte de mi trabajo en el entorno de la educación y la tecnología que puede apoyar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Y de hecho la mayor parte de mis publicaciones tienen que ver con la tecnología educativa, además de continuar impartiendo de vez en cuando docencia en ese campo de conocimiento.

    NubedePalabrasNube de palabras creada para una posible presentación como profesor en una primera clase de ELE. Actividad para la asignatura «Los textos literarios y los medios de comunicación en la clase de ELE»

     

    Pero este año sentí que era momento de dar una nueva vuelta de tuerca. Por eso, pese a que estaba enfrascado en el desarrollo de mi segunda tesis doctoral, sobre gobernanza universitaria, he decidido aparcar (temporalmente) ese proyecto y lanzarme a la aventura de cursar un máster en enseñanza de español como lengua extranjera. Algo que no tiene nada que ver con mi formación previa, puesto que mis conocimientos de lingüística son lógicamente muy limitados, ni con mi experiencia profesional, ya que nunca he enseñado español. Sin duda todo un desafío y también una sensación de vértigo ante el enorme trabajo que me espera los próximos meses. Ahora entiendo mejor a los cientos de alumnos de máster que he tenido durante estos años: el reto de llegar al final es mayúsculo. Pero el hecho de volver a ser alumno es excitante y motivador hasta niveles impensables.

    Durante los próximos meses en Infoconocimiento se hablará también de la enseñanza del español. Un campo que me resulta tan apasionante como complejo y al que espero poder aportar siquiera un granito algún día.

    Como siempre me gusta recordar, aunque no sea en español, «Life is a Journey, not a Destination…»

  • Educación para la innovación. Innovación en la educación

    Hace un par de años me enfrenté a un concurso público para la selección de profesor titular de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, en su Facultad de Educación. El proceso conllevó entrevistas personales, psicotécnicos, evaluación exhaustiva de mi curriculum y algo que me parece fundamental en cualquier selección de profesorado: una disertación pública ante un tribunal sobre un tema que la facultad propuso.

    Tras ganar la plaza, a los pocos meses tuve que renunciar a la misma por cuestiones personales, como ya he comentado en alguna ocasión en este blog. Pero no obstante, recordando aquellos días de tensión ante el examen que me iba a proporcionar una plaza de profesor titular, he caído en la cuenta de que no había compartido la presentación que utilicé.

    Obviamente se trata de una presentación de apoyo a la que le falta el contenido que fui desgranando en los cerca de 45 minutos que duró, tras los cuales se produjo un interesante turno de preguntas y respuestas sobre la misma. Pero creo que sigue estando de actualidad y que sigue marcando la vía por la que la educación ha de discurrir. Como docentes debemos innovar siempre. Y hemos de pensar que gracias a los procesos innovadores en la educación nuestras sociedades a su vez continuarán innovando para ser mejores.

    No dejemos de hacerlo. Aunque a veces pueda parecer que nos enfrentamos a una montaña de problemas, la satisfacción obtenida por nuestros alumnos será tan gratificante que, sin duda, merece la pena…

  • La reforma de las universidades públicas españolas I

    La universidad es una de las instituciones más antiguas del mundo occidental. Desde hace más de 900 años las universidades han sido parte fundamental en nuestras sociedades. Con cambios, a veces demasiado lentos, que les han permitido mantenerse como organizaciones garantes del saber, la ciencia y el progreso humano. Todavía hoy, inmersos en un mundo en el que todo muta a rápida velocidad, la mera palabra «universidad» nos evoca el concepto de lo universal, de la reflexión reposada, de la búsqueda de la sabiduría y del avance de los pueblos.

    La universidad ha sido el estadio último del aprendizaje durante siglos. Con todos sus problemas, muchas veces derivados del dogmatismo de sus gestores, otras muchas de su falta de medios y no menos por culpa de sus propias estructuras, que han frenado su rumbo más que acelerarlo. Pero ahí siguen, como parte fundamental de nuestras sociedades. Imbuidas aún en una aureola que las sigue haciendo punto de referencia del conocimiento en el imaginario colectivo.

    La idea de qué es lo que debe ser una universidad es tan amplia como aquel que la plantee. Si bien en los últimos años parece haberse integrado en nuestro entorno la visión de que la universidad debe ser sobre todo el espacio en el que se forman buenos profesionales, adaptados a las necesidades que demanda el mercado empresarial, convertido en un único y supuesto espejo de la sociedad. Los argumentos que refuerzan esta visión son autoconcluyentes: solo tiene sentido la formación superior para encajarse con lo que las empresas necesitan. Y hasta ahora parece, según algunos, que las universidades han hecho dejación de esta obligación. Ideas tan fútiles como que la universidad debe ser el espacio máximo de reposada reflexión ante el conocimiento, el entorno en el que las diferentes áreas de la ciencia se desarrollen, la organización que permita avanzar en el desarrollo humano y personal de estudiantes y profesores o una institución que integre y al mismo tiempo se convierta en actor modelador y con capacidad de transformación de los espacios territoriales en los que se asienta, parecen estar hoy trasnochadas.

    BoloniaEl sistema universitario español está compuesto por entidades públicas y privadas. 50 universidades son de titularidad estatal frente a las 37 (en junio de 2015) de titularidad privada. Dentro de las universidades privadas las hay de todo tipo: laicas y religiosas, grandes y pequeñas, con más o menos calidad… Partícipes legítimos de un sector, el de la educación superior, cada vez más liberalizado y en el que cada una de ellas se sitúa como considera conveniente, de acuerdo a las reglas del propio mercado educativo y, obviamente, a su misión, visión o posicionamiento estratégico. Con mayor o menor apoyo de las instituciones públicas, fundamentalmente de las comunidades autónomas, responsables últimas de la educación por cuestiones competenciales, sin olvidar el control que en último caso puede ejercer una institución de carácter nacional como ANECA.

    Por otro lado en España tenemos 50 universidades públicas, constitucionalmente autónomas en su funcionamiento, dependientes financieramente de la administración y también sujetas al relativo control que puede efectuar la citada agencia nacional ANECA. Algunas inmensas en su tamaño y otras realmente pequeñas y con influencia mínima en el plano nacional, pero con obligaciones, al menos sobre el papel, ante los ciudadanos españoles que, en último término, son los que financian su existencia.

    Llevamos varios años hablando de la reforma que necesitan las universidades públicas. Indudablemente en el aspecto financiero, pero también en el de la gestión y gobernanza de estas organizaciones. Y por supuesto en cuestiones relativas al acceso a la función docente, al papel que deben tomar los estudiantes, a la «calidad» o falta de ella, a la estructura de los planes de estudios, mil veces reformados sin salir de la frustración perenne que genera el observar que dicha reforma no se adapta a lo que la universidad debería ofrecer y, tal vez más importante, se pliega a lo que posiblemente no sea.

    En esta nueva etapa que comienzo en INFOCONOCIMIENTO voy a tratar de reflejar cuáles son las necesidades que ha de cubrir la enseñanza superior en España. Desde el punto de vista de las universidades públicas. Universidades que nos pertenecen a todos, que son parte de nuestro acerbo cultual y social y que sin duda son organismos tan complejos que no deberían estar sujetas a opiniones de trazo grueso o veleidades marcadas por la ideología económica dominante, aunque sean realizadas específicamente desde tal o cual comisión de expertos creada para ello (ya se sabe, si quieres que algo no funcione, crea una comisión…)

    La serie de posts que empezaré a publicar a partir de ahora tendrán como objetivo mostrar que otra universidad pública no solo es posible, sino absolutamente necesaria. Y que el cambio ha de afrontarse ya. No podemos seguir escudándonos en la citada autonomía universitaria para evitar exigirlos y llevarlos a cabo. Por motivos obvios: el bien común, la responsabilidad ante la ciudadanía y el mantenimiento de la misión que se supone tiene la universidad. No espero que mis planteamientos sean aceptados. Ni tan siquiera espero que sean tenidos en cuenta. Pero tras tantos años de trabajo en la universidad no los quiero dilatar más…