Abandonamos España… Destino a Bucaramanga, Colombia

Hace pocos meses, en septiembre de 2012, regresaba a España tras un periplo de año y medio en Malta. La situación económica de la Universidad Complutense de Madrid hacía inviable el proyecto del campus maltés del Instituto de Investigación que estaba coordinando y tenía encima de la mesa una posibilidad muy tangible para incorporarme como profesor a una universidad de nueva apertura. Durante unas semanas interminables esperé impaciente para que me confirmaran la fecha de comienzo de mis nuevas clases, para encontrarme, a finales de septiembre, con que la universidad en la que se suponía que iba a trabajar paralizaba el proceso de contratación de profesores. En apenas un mes me había quedado sin trabajo y sin ningún tipo de posibilidad de acceder de nuevo a la universidad.

Comencé el proceso de acreditación como Profesor Ayudante Doctor y Profesor Contratado Doctor, una pesadilla burocrática que supone una enorme cantidad de tiempo tan solo para lograr entregar toda la documentación. Acreditación que simplemente sirve para poder presentarte a una plaza de profesor en la universidad si milagrosamente se convoca y soñar con que esa plaza no tenga “nombre y apellidos”. Finalmente, a comienzos de diciembre, dejé registrado un inmenso volumen que a fecha de hoy “está pendiente de evaluación”.

Paralelamente, solicité una beca Juan de La Cierva. Una de esas becas de investigación postdoctoral que han sido recortadas, tanto en número como en dotación económica. Nuevamente el papeleo fue inmenso, aderezado esta vez con la “gracia” de tener que hacer un nuevo modelo de curriculum normalizado, no solo mío sino también el del responsable del equipo de investigación. Sin ninguna esperanza en conseguirla, a fecha de hoy “no se sabe nada”.

En diciembre, ya desesperado por la situación, tuve conocimiento de que la Universidad Autónoma de Bucaramanga, en Colombia, necesitaba un profesor que se adecuaba a mi perfil docente e investigador. Tras indagar acerca de esa ciudad y leer multitud de artículos positivos, tanto del entorno urbano como de la universidad, envié mi curriculum y una breve carta de presentación. Crucé los dedos y pensé “si hubiera suerte…”

Durante unas semanas he de reconocer que me olvidé por completo del tema, hasta que el pasado 11 de enero recibí un correo electrónico en el que se me comunicaba que mi curriculum resultaba interesante para el perfil al que había “aplicado”. A partir de ahí el proceso ha sido rapidísimo: una entrevista con el decano de la facultad, el envío de las evidencias de lo reflejado en el curriculum (por correo electrónico), la realización de una batería de test psicotécnicos, una entrevista con una psicóloga y, finalmente, la exposición frente a parte del claustro de una disertación acerca de “La educación para la innovación y la innovación en la Educación”, con su correspondiente discusión posterior a base de preguntas planteadas por los profesores asistentes (realizada por Skype). Y tras la deliberación y la ponderación de todas las pruebas, la resolución final: la UNAB me ha ofrecido la plaza de Profesor Titular en la Facultad de Educación.

El reto es impresionante: incorporarme a un grupo de investigación, poner en marcha un Master, impartir docencia sobre innovación y tecnología educativa… Con unas condiciones de trabajo excelentes. Que por si fuera poco se multiplican por dos, dado que mi mujer, también doctora y también profesora e investigadora, ha ganado una plaza similar en la Facultad de Artes y Comunicación, realizando un proceso parejo al mío.

Hoy hemos recibido los contratos firmados y toda la documentación para gestionar nuestros visados. Y es de esperar que a finales de la semana que viene estaremos volando a Colombia para empezar allí una nueva vida, con trabajo, con ilusión y con la satisfacción de saber que, si bien en España la situación es insostenible, en América se abren todas las vías posibles para desarrollarnos como académicos y como investigadores. Tras muchos años investigando, tratando de avanzar en nuestro campo, deseando poder compartirlo con nuestros alumnos y con la comunidad científica, es Colombia el país que nos abre los brazos y nos recibe con calidez. Para allá marchamos con toda la ilusión de los nuevos proyectos y todo el agradecimiento que se puede tener hacia aquellos que demuestran que te valoran y te estiman profesionalmente.

Mucha suerte a los que estáis en una situación dramática en España y recordad, el mundo es muy grande y hay muchos países en los que poder desarrollar vuestras carreras y vuestras vidas…

5 comentarios

  • Me encanta ver con que entusiasmo sereno lo cuentas, Fernando. Mi mas sincera enhorabuena a los dos, y mis mejores deseos. ¡Toda la suerte del mundo os acompañe!

    Besos y abrazos, y ¡estamos a un tweet!

  • Fernando muchas felicidades por este nuevo reto en tu vida. Yo soy de Bucaramanga, (una ciudad bonita, cálida y acogedora) , ahora vivo en España, conozco la UNAB y sé que vas a estar muy bien, tanto que no vas a querer volver a tu tierra. Bienvenido a Colombia!!!!.

  • @NiColasa, muchas gracias. Ya sabes, hay que pensar siempre en positivo y creo que lo que nos viene de aquí en adelante lo va a ser y mucho. A un tweet y… Ya os liaré, que no os vais a escapar, dame tiempo… 😉

    @Yasmine Me encanta tu comentario. Cuantas más personas de Bucaramanga conozco, aunque sea de forma virtual, más contento estoy de lo que me trae el futuro. Deseando estar ya allí y empezar a contar mi experiencia!

    Besos!

  • Enhorabuena a los dos, Fernando. ¡Qué descripción de lo que dejas! Hale, disfrutad y dad lo mejor de vosotros mismos en el lugar donde os han brindado la oportunidad de hacerlo.

    Un abrazo,
    P.

  • Dr. Fernando un gusto conocerlo y saber que en sus manos esta la maestria que iniciare, bienvenido a Bucaramanga

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