Tras mucho tiempo con Infoconocimiento abandonado, desde el momento en que escribía feliz que nos marchábamos a Colombia, retomo este espacio de reflexión que sé que siempre está ahí, esperando para que me enfrente con el papel (virtual) en blanco y publique mis reflexiones. Han sido pocos meses pero absolutamente provechosos. Desde el mes de marzo he tenido la oportunidad de conocer a gente maravillosa en la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Desde sus estamentos administrativos hasta los fantásticos compañeros de la Facultad de Educación. Juntos hemos trabajado muy duramente y hemos puesto en marcha una Maestría en Educación que estoy convencido va a significar un hito en la formación de profesores de Bucaramanga, de Santander y de Colombia. Nunca podré estar más agradecido a una universidad que nos lo ha dado todo y que nos abrió sus puertas de par en par para poder desarrollar en ella nuestro trabajo. Seguro que seguiré colaborando con ellos, aunque tenga que ser desde una distancia que, cada vez más, resulta muy pequeña entre nuestros dos países.
Por determinadas circunstancias personales es momento de volver a hacer las maletas y regresar a España. Recordaba en mi último post que la situación española no llamaba precisamente a alegrías. De ahí que miles de jóvenes (y no tan jóvenes), formados, con muchas ganas de trabajar y desesperados, abandonen el país. Y en ese momento de desesperanza yo regreso a enfrentarme, nuevamente, a lo desconocido.
De todas formas siempre he sido optimista. Lo que en estos días parece ser un contrasentido. Sé que cuando uno quiere, acaba por conseguir lo que anhela. Algo en lo que me ha enseñado a creer una estupenda compañera de la Facultad es que las cosas no pasan porque sí. Que al final todos encontramos nuestro rumbo…
A partir de julio vuelvo a España. A intentar encontrar de nuevo un hueco en la selva que a veces parece que se ha convertido nuestro país. Volveré a desarrollar mi labor como formador independiente (me niego en rotundo a autodenominarme “emprendedor”), a continuar mi trabajo como investigador del Euro-Mediterranean University Institute, con la esperanza de conseguir la hasta ahora negada financiación necesaria para poner en marcha todos nuestros proyectos. Seguiré luchando por demostrar a la universidad española que puedo ocupar en ella un hueco. Y sobre todo regreso con la idea de que, pase lo que pase, la esperanza en que las cosas van a mejorar es algo a lo que no podemos renunciar.
Esta mañana, nada más levantarme, gracias a un tweet de @victorabella he descubierto este precioso vídeo que ha hecho que se me salten las lágrimas.
Sí, creo en la Escuela Pública. Creo que los maestros y los profesores hacen un trabajo fundamental. Que ellos son parte del futuro porque nuestros niños serán nuestro futuro.
Educación. Educación y más Educación. Ahí nunca pensaré que todas las inversiones sean pocas. Por nuestro futuro, por el de todos….
Un año más llega a Madrid la feria del estudiante y la oferta educativa. Un año más AULA convierte un pabellón de IFEMA en un patio de colegio en el que cientos de chavales pululan entre stands de centros educativos buscando el boli gratis, los caramelos o el escapulario para el móvil. Cargados con inmensas bolsas llenas de folletos que irán de forma inmisericorde a la basura y un año más los orientadores de los centros recorren los stands recopilando papelería (algunos de ellos, afortunadamente minoritarios, exigiendo con no demasiadas buenas formas que el material preparado para los orientadores sea especial y que tenga “algún obsequio” por su trabajo).
Suelo visitar la feria todos los años, para salir de la misma absolutamente frustrado. Cada año el volumen de expositores es menor, abandonando el “sarao” ante su falta de resultados y prefiriendo invertir en otras acciones de comunicación, más cercanas como las visitas a los centros, o más más “sonoras” como campañas en los medios de comunicación. Pero todavía colea como un reducto del siglo pasado.
Pasar por AULA es enfrentarse al erial del marketing ombliguista. Enormes espacios en los que el ruido es ensordecedor, en los que mantener una conversación mínimamente interesante con un responsable de un centro es casi imposible y en los que el marketing promocional en su versión más cutre y chusca se convierte en el principal protagonista.
Comprendo que la chavalería disfruta con AULA. Para muchos (la mayoría) es un día de excursión. Divertido y sin mayores pretensiones. Sus profesores y orientadores recorren con paciencia los espacios de las universidades viendo más de lo mismo, recuperando una información que no ha cambiado, ni en contenido ni en la forma de presentarse, en los últimos 15 años.
Hablamos mucho de la Escuela 2.0, del uso de las tecnologías en el aula, de nuevas propuestas de valor de las organizaciones, utilizando los nuevos entornos de comunicación y colaboración. Pero ir a AULA nos hace darnos de bruces con la realidad más abrupta: nada cambia.
¿Tiene sentido AULA en estos tiempos? Desde el punto de vista del Marketing creo que no. No se si fue Peter Drucker el que dijo que el Marketing era demasiado importante como para dejárselo al Departamento de Marketing, pero cuando hablamos de Marketing Educativo esa reflexión se nos presenta en toda su crudeza. Tal vez algunos responsables de captación de alumnos pasan el año preparando su estancia de una semana en IFEMA. A lo mejor algunos orientadores de bachillerato o secundaria no son capaces de saber las opciones existentes para sus alumnos sino les dan una tonelada de papeles. Posiblemente no sea de recibo eliminar la pertinente excursión a un recinto ferial de los chavales tras la tensión de la última evaluación. Pero si todo eso pretende mostrar el camino a seguir por los centros educativos respecto a la relación con sus futuros”clientes” en el nuevo milenio no es difícil entender como les va a algunos centros en lo que respecta a la captación de nuevos alumnos.
Ah, es verdad, que la universidad está cambiando… dicen….
Tuve la ocasión de conocer a Antonio en un congreso en Málaga hace unos meses. Además de seguirnos mutuamente por Twitter es una persona con la que siento especial afinidad por la forma en que usa la tecnología tanto para su aprendizaje como para ayudar al de sus alumnos. Acaba de publicar una presentación en Prezi que reproduzco aquí, ya que no puedo estar más de acuerdo con ella, en todos sus puntos y con todas sus herramientas.
Conozco la mayoría de las aplicaciones que se muestran en esta presentación, pero me parece tan bueno que Ana García Sans las haya resumido en una presentación, que creo que vale la pena reproducirlas aquí.
Ahora se trata de usarlas en la medida de nuestras posibilidades y nuestros objetivos pedagógicos. Por posibilidades no será, no…